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lunes, 23 de julio de 2018

Konrad o el niño que salió de una lata de conservas, de Christine Nöstlinger

Christine Nöstlinger publicó este libro en 1975, es decir, hace 43 años. Se conserva mejor que algunos libros recién publicados. ¿Por qué? Porque tiene una muy buena caracterización de los personajes que, por cierto, son bastante particulares. Y aborda un tema de actualidad.

La señora Berti Bartolotti recibe por correspondencia una lata de conservas que contiene a Konrad, un niño de siete años. Este niño fue elaborado por una empresa. Por eso, es rubio y de ojos celestes, muy educado y obediente. Además es excelente en todas las materias de la escuela, incluso en educación física. La señora Bartolotti no recuerda haberlo pedido pero lo adopta igual. ¿Quién no puede querer a un niño así? El gran problema es que la señora Bartolotti es un desastre de persona y aunque lo quisiera no sería la más adecuada para tener un niño así. No es una mujer de traje gris y nariz respingada, que sabe de buenos modales y de lo que necesita un niño de siete años. Todo lo contrario.

Con mucho humor y sencillez la escritora austríaca hace una crítica social sobre cómo conciben las infancias los adultos, qué es ser un niño bueno, qué es lo más importante para la crianza de un niño/a.  Y sobre todo el sistema de adopción, de acceso a la paternidad y maternidad. Temas que siguen en debate, que tienen actualidad.

La edición que leí pertenece a Loqueleo de Santillana.

viernes, 20 de julio de 2018

El sospechoso viste de negro, de Norma Huidobro

Un policial con varios bandidos y varios "detectives". Una historia de amor entre dos ancianos o mejor dicho -para que Ema no se ofenda- entre adultos mayores y algunas pinceladas de humor que no cortan el misterio, pero que dan un respiro, como se suele hacer en los noticieros. En verdad, mejor que los noticieros porque los chistes que se hacen en los noticieros no son muy buenos. Este libro tiene: crimen, amor, misterio y humor.


Todo empieza cuando Marcos, un adolescente, va a la farmacia para hacerle un favor a su vecina Ema. No va a comprar aspirinas, eso es una excusa. Va con el objetivo de obtener información sobre el farmacéutico, para saber si el interés de Ema es correspondido, para dar un empujoncito a dos grandulones que no se animan a confesar su amor. Y es allí cuando el jovencito detecta que algo malo ocurre, porque escucha que Felipe está siendo amenazado por un hombre vestido de negro. ¿Quién es ese hombre?, ¿qué quiere? Esos serán los primeros interrogantes que darán vueltas por su cabeza y la de Ema, la señora enamorada.

La novela tiene referencias a "La ventana indiscreta", de Alfred Hitchcock, pues Ema y Marcos observan el departamento donde vive "el sospechoso de negro" a través de un telescopio. Salvo que en vez de observar una bella rubia, ven a un mono. ¿Qué hace un mono en un departamento? Bueno, eso tendrán que descubrir ellos y ustedes.

Libro editado por Norma, pertenece a la colección Torre de Papel.

jueves, 19 de julio de 2018

El complot de Las Flores, de Andrea Ferrari

Cuando leí la novela, inmediatamente hice una asociación con "La grande séduction" (2003), la brillante pelícua de Jean-François Pouliot. La comedia canadiense cuenta la historia de un pueblo que está cansado de vivir del seguro de desempleo, que  necesita "seducir" a un médico para que se quede a vivir allí y así poder instalar una fábrica. En "El complot de Las Flores", de Andrea Ferrari, sucede algo parecido, a unos cuantos kilómetros de Ste-Marie-La-Mauderne, en Argentina, un pueblo necesita salvarse.

La novela fue publicada en el año 2003, en un contexto en el que los pueblos de Argentina fueron golpeados por la crisis económica, social y política del 2001. Un pueblo sin trabajo es un pueblo que se vacía, que envejece, que se vuelve "fantasma", que desaparece. Para evitar esto, quienes vivieron toda su vida en ese lugar, deciden convertir el pueblo en un destino turístico. El problema es que se necesita una carretera para que lleguen los turistas. Es así como el pueblo tiene que encontrar una entrada para los turistas, una entrada económica, una salida. 


Los gobernantes, como suele ocurrir en esos casos, no ayudan. Solo queda como esperanza la posibilidad de que un anciano, de mucho dinero, decida invertir en su pueblo. Al anciano no le queda mucho tiempo y también debe pensar en sus herederos. Esto entraría en conflicto con el proyecto del pueblo, a menos que su nieto decida vivir en el pueblo. Para que el nieto se quede allí, todo el pueblo debe conseguirle una novia. Y no hay nadie disponible en el pueblo, salvo una recién llegada, que sin saberlo, va a tratar de ser conquistada por un chico que tampoco sabe que va a actuar de conquistador.

Una bella historia que no pueden perderse, editada por SM.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Cuando Hitler robó el conejo rosa, de Judith Kerr

Esta novela cuenta la historia de Anna y su familia, quienes deben huir antes de que Hitler llegue al poder. Se basa en la historia familiar de Judith Kerr, autora de esta obra.

El padre de Anna es un famoso escritor, de origen judío, opositor al nazismo. Él y toda su familia corren peligro, por lo que deben mudarse antes de que les quiten el pasaporte. Por suerte, la familia puede escapar de Alemania antes de las elecciones. Pero las cosas no van a ser fáciles. Los nazis les han robado todos sus bienes, de ahí el título de la obra, y conseguir trabajo y vivir en otro país no resulta para nada sencillo. Además, los nazis, que andan por toda Europa, pueden capturarlos en cualquier momento.

Si bien la familia logra estar a salvo, uno como lector no deja de sentir desesperación en algunos momentos. Hay situaciones que se viven con mucha tensión, ¿los dejarán salir del país?, ¿estarán seguros donde están? Porque uno conoce la historia y sabe de los horrores cometidos por el régimen nazi.

Anna es una niña adorable, muy inteligente, que con sus apenas nueve años trata de llevar la situación de la mejor manera posible. En algunas oportunidades se pregunta qué es tener una infancia difícil y si debe tener una para ser escritora. Podemos decir que lo suyo sí fue una infancia difícil, el exilio lo es. No sabemos qué fue de la vida de Anna, pero sí sabemos que la autora de esta obra se convirtió en una gran escritora.

Es una historia que transmite muchos sentimientos, que está muy bien escrita y que vale la pena leer. Recomendada para los chicos más grandes (7mo grado) y también para adultos.






martes, 1 de noviembre de 2016

Finn Herman, de Mats Letén

Hace poco, en Banfield, hubo un tremendo revuelo porque a una persona se le había escapado su "mascota", una boa de 30 kilos llamada Margarita. Por suerte, encontraron a Margarita. Pero a veces, algunas historias de mascotas atípicas no tienen finales felices. O al menos para algunos.

Este libro cuenta la historia de una señora muy paqueta, que saca a pasear a su cocodrilo. La señora teme por la seguridad de su mascota porque considera que hay muchos peligros en la calle que pueden afectar a su bicho. Pero Hermancito, el cocodrilo, lejos de sentirse amenazado, disfruta el paseo y  se da un festín. Come todo lo que el paisaje le ofrece. Por ejemplo, en el camino se encuentra con un pato. Su dueña le dice que tenga cuidado, que los patos pueden asustarlo. En la siguiente página leemos un "Ñam", vemos una pluma volando y un cocodrilo más gordo. Sin embargo, la señora cree que el pato simplemente se ha ido y sigue pensando en el peligro que pudo pasar su querida mascota.

Las ilustraciones de Hanne Bartholin complementan el relato. La señora está caracterizada con un atuendo muy extravagante que favorece la construcción del personaje. Asimismo, resulta un gran acierto que el cocodrilo engorde después de cada bocado. Y, a su vez, que las fotografías de la casa y la escena de la cena subrayen la idea de que Finn Herman es un mimado.

El libro es muy divertido e interesante porque hace una crítica desde la exageración. Y, a la vez porque, a pesar de todo, Finn Hermann nos cae simpático. Eso sí, me cruzaría de calle si lo viera. Y ojo que no es tan raro, dicen que en Australia una señora tiene un cocodrilo en su casa. Por suerte, por el momento en mi barrio solo veo personas con perros. Después de conocer esta historia, es un gran alivio.

jueves, 13 de octubre de 2016

Tengo un monstruo en el bolsillo, de Graciela Montes

Este libro me hizo acordar mucho a mi infancia porque está ambientado en los '90. De hecho, la primera edición es de 1999. En aquellos años, las niñas usábamos medias con puntillas. Y cuellos con voladitos (aunque no se mencione lo de los cuellos). Además de la estética y de la referencia a ciertos juegos, me sucedió algo parecido a lo que le pasó a la protagonista. No, no tuve un monstruo en el bolsillo. Pero sí me sacaron un papel protagónico de una obra escolar por ser "tímida".

Más allá de esta conexión emotiva con el libro, recomiendo la novela porque sé que a muchos chicos les va a gustar. Creo que la cantidad de reediciones -el libro que tengo en mis manos es la 18va edición- afirma lo que digo. Pero voy a presentar otros argumentos más.

La novela está narrada en primera persona y cuenta la historia de Inés. Inés es una niña a la que no le suelen suceder cosas "Maravillosas, Terribles y Extraordinarias". Hasta que un día mete la mano en el bolsillo y se encuentra con un monstruo. Contarle a alguien sobre el monstruo se vuelve complicado, pero mucho más tener un monstruo y que entre en acción.

Inés se define a sí misma como tímida a partir de cómo la definen otras personas. Ella se siente más cómoda escribiendo que hablando. Todo esto del monstruo surge a partir de que otra chica, "la más linda del grado", se empieza a llevar bien con el chico que le gusta a Inés y, para colmo, le quita el papel en la obra escolar de la que es autora. Casualmente, el monstruo empieza a entrar en acción cuando a Inés no le gusta algo o alguien le cae mal.

En esta novela hay una mezcla de lo extraordinario con lo cotidiano. Y eso hace a la novela sumamente interesante, porque puede dar lugar a discusiones. ¿Existió el monstruo?, ¿cómo se explica lo que sucedió?

La novela te atrapa desde el primer capítulo y lleva un buen ritmo. Por momentos parece que es como leer un diario íntimo, aunque no lo es. Por otra parte, es común que en la prosa se establezca algún tipo de interacción con el lector, por ejemplo, al dar explicaciones sobre a qué viene eso de contar determinada cosa.

Algunos títulos de los capítulos anticipan un poco lo que va a suceder, como por ejemplo: "En este capítulo mi monstruo entra en acción y yo me ligo un buen reto". Otros simplemente reflejan cómo se siente la protagonista o qué impresión tiene al respecto: "Este capítulo empieza muy mal pero después mejora un poco".

Es una historia que funciona en esta época porque seguramente muchas chicas deben sentir que pertenecen a otro grupo distinto al de "la popular" o "la más linda" y porque siempre hay adultos que no entienden nada. Lo del monstruo es una excusa, interesante (por supuesto) para contar algo que le suele pasar a muchos chicos de esa edad.


La reedición a la que hago referencia es de Sudamericana, año 2013. Las ilustraciones son de Delia Cancela.

jueves, 6 de octubre de 2016

La sonada aventura de Ben Malasangüe, de Ema Wolf

Esta es la historia de un pirata que inicia su oficio a destiempo. Y como suelen ser las historias de piratas, tiene búsqueda de tesoros, problemas con víveres, una tormenta que azota a la embarcación y el naufragio en una isla desconocida.

La novela es corta pero no es fácil de leer por dos razones. La primera es que hay un vocabulario propio de la navegación, alguna que otra palabra o construcción que puede generar dificultad. También hay alusiones a  sucesos de la historia y referencias a puntos geográficos. Otro motivo por el que puede generar complicación es la estructura de la novela. Cuando los piratas llegan a la isla, además de contar lo que les sucede a ellos, se introduce la historia de los que viven allí. Esto requiere que el lector pueda seguir las dos historias, recordar o volver para atrás, hasta que se crucen. Dicho todo esto, el libro amerita el desafío.

Ema Wolf utiliza muchos y diversos recursos de comicidad que hacen que la novela sea divertida de leer. Algunas partes graciosas solamente son para entendidos, es decir, para argentinos o conocedores de la cultura argenta. Más allá de esto, que no es poco, es una historia muy bien contada que te suma a la aventura de un grupo de piratas, que te hace sentir empatía por el gato, asco por una dieta a base de banana y curiosidad por el compañero de celda de Ben.

Además, el libro está ilustrado por Tabaré, un historietista muy conocido por sus personajes Diógenes y el Linyera. Como era de esperar, logró capturar muy bien las escenas y hacer su aporte.

El libro fue editado por Alfaguara infantil.

viernes, 30 de septiembre de 2016

Los sueños del sapo, de Javier Villafañe

Los sapos también sueñan, o por lo menos el sapo de esta historia. Y no solo eso, planifica lo que va a soñar, recuerda lo que sueña y lo cuenta.

Aunque no seamos psicólogos como para interpretar sueños, es sabido que a todo el mundo le gusta escucharlos porque de alguna manera uno ingresa al inconsciente de otro, a su expresión de deseo, a una narración por momentos confusa, disparatada o simplemente rara. En este caso, Javier Villafañe cuenta los sueños del sapo con un lenguaje poético que atrae tanto a un auditorio de sapos como a los propios lectores. No hay nada mejor que un sueño muy bien contado.



El sapo sueña que es muchas cosas, y hace unas descripciones muy bellas y profundas sobre lo que significa ponerse en otros zapatos.

Por ejemplo, cuando soñó que era árbol dijo (...)"Creí que caminaba, pero era el otoño llevándome las hojas. Creí que lloraba, pero era la lluvia". (...)

Al contar el sueño, el sapo pone en palabras  y analiza sus deseos, lo que lo lleva a reafirmar su identidad y aceptarla como tal.

El libro es de Javier Villafañe y fue editado por Ediciones Colihue.

lunes, 29 de agosto de 2016

Lobo Rojo y Caperucita Feroz, de Elsa Bornemann

Una versión de Caperucita Roja donde los roles se invierten. Caperucita con sus dientes de serruchito es mala, muy mala.

En el bosque de Zarzabalanda, los animales viven felices hasta que llega una niña para arruinarles la paz. Se trata de Caperucita Feroz, cazadora de lobos. A diferencia del cuento clásico, el mundo de los animales está separado del humano, y es la intromisión humana la que afecta la situación de equilibrio planteada en la introducción. Podría pensarse que hay una visión ecologista sobre la caza de animales.

Un pequeño lobo de Zarzabalanda, que debe ir a la casa de su abuelita, teme encontrarse con Caperucita Feroz. La madre del lobo advierte el riesgo y le da instrucciones para defenderse de la niña. El lobito se encuentra con Caperucita en el trayecto y, por miedo, elige otro camino. El protagonista de esta historia no es ingenuo ni desobediente, como lo es Caperucita en la versión clásica. Se da cuenta inmediatamente de lo que sucede. Si le sigue la corriente a Caperucita es para salvar a su abuela. Esta acción del lobito demuestra su valentía (de la que el propio lobo duda por sentir miedo de ir solo a la casa de su abuela).


Finalmente, gracias a su astucia y a la ayuda de otros lobos (en especial el zorrito negro que puede simbolizar la curiosidad y la desobediencia), sacan a Caperucita del bosque y la intimidan para que no vuelva. Se podría pensar que ante la falta de cuidado de la madre del lobo, la sociedad lobo acude al rescate del pequeño cuando lo necesita.

En el cuento hay referencias explícitas a la intertextualidad. "Una nena parecídisima a la Caperucita del viejo cuento que todos conocemos, sí, aunque parecida solamente porque también era una nena.. también usaba una graciosa caperuza para cubrir cabellos y espalda... y también acostumbraba atravesar los bosques... Pero mientras que la antigua Caperucita era buena como el pan, esta-la de nuestra historia- no, nada que ver. Lo cierto es que era una criatura mala, muuuy mala, remala, malísima, supermala, a la que-por supuesto-nada le encantaba más que hacer maldades". En otras versiones sobre Caperucita se trabaja desde la perspectiva del lobo, pero sobre la misma historia. Aquí se trata de otra niña, una muy parecida.

Algunas expresiones me gustaron mucho, como: "La nena se puso a reír y su risa era aguda y finita como picoteos de aguja de coser". También algunos elementos de comicidad por comparación como el grito de auxilio del lobo con un aullido: "Auuuuu... Auuuuu... Auuuu... xiii... lioooo..."

Las ilustraciones de Cynthia Orensztajn reflejan muy bien las expresiones de los personajes en cada escena y, si uno observa en detalle, puede ver al zorrito negro siguiendo a los personajes principales.

Muy buena elección de colores y de las ilustraciones para la tapa y contratapa. Anticipan pero no demasiado. Si uno observa la tapa no le produce tanto miedo, pero si observa la contratapa se da cuenta inmediatamente de que se trata de una Caperucita Feroz a la que hay que temer.

El libro editado por Alfaguara es precioso, acorde a una gran escritora como Elsa Bornemann.

viernes, 19 de agosto de 2016

Ratones de casa, de Oli y Natalia Colombo

Mientras una familia duerme, unos ratones muy simpáticos llegan en busca de comida.

Según el dicho, "cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta". En efecto, los ratones de esta historia preparan un festín en la cocina antes de que se despierte el gato. Para eso hace falta un poco de organización y entrenamiento, como muestran las ilustraciones. Claro, cuando aparece el gato con sus maullidos, la claridad y el canto del gallo, los ratones deben dejar la comilona y huir.


Esta es una historia sencilla, contada con rimas y repeticiones de palabras (la palabra final de una estrofa inicia la estrofa siguiente). Miren qué belleza:

"El cielo,
a nadie le engaña,
se abraza a la Tierra
sobre la montaña"

"La montaña,
con hilo muy fino,
subiendo y bajando
dibuja el camino".

El libro fue ilustrado por Natalia Colombo. Sus ilustraciones son encantadoras por sus colores vivos, pero sobre todo porque la artista cuida el detalle en la composición de cada personaje y de los escenarios (por ejemplo, en la ilustración de la tapa uno de los ratones va dormido dentro del auto). También se nota que hay mucho trabajo a mano.

Finalmente, debo decir que las ediciones de Kalandraka me dejan muy conforme por la calidad de papel y encuadernación. Toda la combinación (texto, ilustración y edición) hacen que la obra adquiera mucho valor.

jueves, 18 de agosto de 2016

El león, la bruja y el armario, de C. S. Lewis

Había oído y leído sobre "Las crónicas de Narnia" cuando estrenaron las películas. No vi ninguna de ellas y no lo pienso hacer hasta terminar de leer los libros. Pero no fueron las películas las que me condujeron a este libro. Fue leer Matilda, de Roald Dahl, porque la protagonista lee y comenta a C.S. Lewis.

La historia transcurre en un contexto de guerra (una inconfundible influencia de la Segunda Guerra Mundial, que ocurrió pocos años antes de la publicación del libro). Por el riesgo a los bombardeos aéreos, cuatro niños, Lucy, Edmund, Peter y Susan se quedan por un tiempo en la casa de un profesor. Los chicos recorren la enorme y misteriosa casa y juegan a las escondidas. Lucy, la más pequeña, decide esconderse en un armario bastante peculiar que, sin proponérselo, la transporta a Narnia. Allí conoce a un fauno que le contará lo que sucede en ese mundo: una bruja gobierna y somete a las criaturas del lugar a un eterno invierno.

La novela de C.S Lewis cuenta con unas bellas imágenes que describen escenarios y sensaciones fundamentales en un mundo totalmente distinto. En esta historia aparecen animales, personajes mitológicos, incluso Papá Noel. Lamentablemente, la personalidad de los personajes tiene muy poco desarrollo.

De todas formas, el libro tiene muchos conflictos, otro punto fuerte para el género de aventuras. Desde la incredulidad de los otros niños sobre la existencia de Narnia, la traición de uno de los personajes y la prisión del fauno, hasta las persecuciones de la bruja y sus lobos. Y los buenos que persiguen un gran objetivo: derrotar a la bruja Blanca para instalar un reinado mejor.

Por este motivo, se desata una guerra en Narnia y se establecen estrategias para la batalla. El rol de las niñas va a ser distinto al de los niños. Los niños deberán luchar, las niñas curar a los heridos. Aquí nuevamente se nota el espíritu de la época. 

De alguna manera, creo que el armario es el refugio de los niños cuando hay bombardeos. Un escape del horror de la guerra a través del juego y la imaginación de otro mundo posible, paralelo, en donde la salvación está en manos de los niños, algo que no dista mucho de la realidad.

sábado, 13 de agosto de 2016

Las ovejas de Lala, de Silvina Rocha

Lala no puede dormir, entonces, su madre le propone contar ovejas. Lala imagina las ovejas, las cuenta, las multiplica. Ya tiene muchas pero no tiene sueño. Ocurre que las ovejas deben saltar una tranquera para que el método funcione. Pero para algunas saltar de un lado a otro no es fácil, necesitan ayuda. Los problemas se multiplican como las ovejas. Finalmente, la madre de Lala sugiere algo más efectivo: pensar en cosas lindas. Lo lindo aparece aunque con ello no desaparecen las pobres ovejas con sus problemas. ¿Cómo conciliar el sueño?

Esta es una historia sencilla y a la vez muy imaginativa. Se basa en dos métodos para dormir estudiados por científicos en la vida real: contar ovejas (que no funciona) y pensar en algo agradable (que sí sirve). Lo original de esta historia está puesto en la capacidad imaginativa que tiene Lala, capaz de hacer que cobre vuelo algo tan repetitivo y aburrido como contar ovejas. Y por supuesto, el final resulta toda una sorpresa.

La ilustraciones de Eugenia Nobati le aportan mucho al libro, son tiernas y suaves como una oveja. Y si para dormir es agradable y efectivo pensar en algo bello y apacible, qué mejor que los/as niños/as se vayan a dormir con esta historia.

El libro fue editado por ediciones Del Naranjo.

lunes, 8 de agosto de 2016

Azu, de Didi Grau


Azu nace de una flor que crece en el desierto. Cuando aumenta su tamaño, empieza a recorrer aquel lugar para conocer otras cosas, otros seres. Allí se encuentra a una piedralisa, unos cipreses y unos pájaros. Para generarles empatía, trata de parecerse a ellos. Pero ni la piedra lisa, ni los cipreses, ni los pájaros le contestan. 

En la soledad del desierto, Azu continúa su camino hasta que llega a un lago, que representa el oasis, la salvación en el desierto. No es que Azu necesite tomar agua. Azu necesita observar ese agua cristalina para ver su reflejo, conocerse a sí misma. Porque en esa búsqueda por conocer a otros, por gustarle a otros, se ve por primera vez: azul, delgada, con un manto de pelo de seda. Eso le permitirá encontrar nuevos amigos. Porque identificarse con otros no es ser igual a otros. Cada uno aporta sus formas, sus colores en este mundo.

El libro álbum tiene ilustraciones muy lindas realizadas en pastel tiza. Considero que es uno de esos libros aptos para todo público. Es decir, que pueden disfrutar desde chicos muy pequeños hasta personas adultas.

Este libro fue publicado por Ediciones Del Eclipse, año 2013.

viernes, 29 de julio de 2016

Cuando el elefante camina, de Keiko Kasza

Este libro demuestra los efectos colaterales que genera el caminar de un elefante. Cuando el elefante camina asusta al oso, el oso sale corriendo y asusta al cocodrilo, y así hasta que el susto llega al ratón, y este asusta al elefante. 

Muchos se preguntan si es verdad que los elefantes les temen a los ratones. Porque es de no creer que algo tan pequeñito pueda generar tanto miedo en algo tan grande. En realidad, no es que los elefantes le teman a los ratones, les molesta que correteen entre sus pies y que no los puedan ver.
 

Volviendo al libro... Es una historia sencilla de animales, de las que nos tiene acostumbrados esta autora. Es una historia circular en el sentido de que partimos del elefante y al final volvemos a quien desencadena toda esta historia. 

Las ilustraciones remiten a escenas más allá del texto. Se trata de las actividades que desarrollan los animales antes de asustarse. Por ejemplo, el cocodrilo lee debajo de una sombrilla. O los animales se suben a un árbol ante la presencia del ratón. Ambas son formas de humanizar a los animales. Es muy típico de los seres humanos subirse a una silla o a un árbol ante un peligro. Y es muy gracioso que un elefante se suba a un árbol.

El libro fue publicado por editorial Norma y es ideal para niños pequeños, con poco texto y muchas ilustraciones que favorecen su lectura.

Así es cuando un elefante camina. ¡Cómo será cuando un elefante estornuda!

miércoles, 27 de julio de 2016

El jardín secreto, de Frances Hodgson Burnett

Después de que una epidemia de cólera en la India produjera la muerte de sus padres, Mary Lennox debe mudarse a la casa de un tío que tiene en Inglaterra. En esa época, India era una colonia inglesa*. 

La mansión del señor Craven, el tío, es muy distinta a la casa de Mary en la India. No solo por el estilo, las costumbres y el clima, sino porque encierra muchos secretos.

La autora pinta con palabras paisajes, lo que le permite al lector apreciar los colores, aromas y sensaciones que viven los personajes. Cada personaje asume un rol importante en la historia. Mary se encuentra en un momento muy difícil de su vida, necesita que otros la cuiden, la quieran. Su tío tampoco está pasando por un buen momento. Gracias a Martha, la sirvienta, y el jardín secreto, Mary recobra vitalidad y cambia su forma de ser. Deja de ser una niña rica amargada, caprichosa y egoísta.

La niña encuentra el jardín secreto por el vuelo de un petirrojo que "dialoga con ella". El petirrojo simboliza el espíritu de la fallecida señora Craven, a quien le gustaba el jardín y que, debido a su muerte, hicieron cerrar y ocultar.

Luego, Mary conocerá a Dickon, hermano de Martha, quien la ayudará a cuidar el jardín. Dickon representa la conexión con la naturaleza, la humildad y la sencillez. Es un niño pobre, de familia numerosa, que juega con cualquier cosa, con una rama o con el viento, y que se conecta con los animales del páramo. Es lo que Mary necesita, su modelo a seguir.

Finalmente, Mary conoce a Colin, su primo, un niño que vive encerrado porque cree que será jorobado como su padre. Colin, a diferencia de Dickon, representa la muerte en vida. El niño cree que va a morir, que está condenado. Por eso, en la casa se mantiene oculto y cierra las cortinas. El ocultar cosas es una costumbre familiar. El señor Craven oculta para negar los problemas. En un primer momento, se oculta ante su sobrina (no permite que lo vean), oculta el jardín que apreciaba su esposa para no recordar que está muerta, oculta a Colin para no ver a su hijo enfermo, y siempre se va de viaje. Y a pesar de todo el dinero que tiene, es desdichado.

Mary cuidará de su primo y lo llevará al jardín para llenarlo de vitalidad, tal como le pasó a ella. Esto ocurrirá en el renacer de la primavera, cuando los colores grises del jardín secreto cambien a distintas tonalidades y gamas de colores.

En la historia aparecen otros personajes secundarios como el ama de llaves, el jardinero, la madre de Dickon y el médico de Colin. El ama de llaves es la norma, es quien no deja que Mary se acerque a determinados lugares para mantener el secreto del señor Craven. El jardinero representa la fidelidad. Entra al jardín secreto para cuidar las rosas, tal como se lo había prometido a la señora Craven. La madre de Dickon es la sensatez, es quien sabe qué necesita un niño porque ha criado muchos. Es la que hace que cambie de parecer el testarudo señor Craven. Y el doctor, primo de la familia, representa aquella lucha interna que tenemos entre el bien y el mal. Él quiere que Colin muera para quedar como heredero y, a la vez, como médico se pone contento con sus avances.

Por otra parte, la historia hace referencia a dos cuestiones positivas para la salud de las personas. Una de ellas es estar bien emocionalmente, y otra, relacionada con esta, es estar en casa. Mary "regresa" a casa, es decir, a Inglaterra, donde pertenece. Colin, como estaba encerrado, no conocía siquiera su propia casa, y su padre siempre estaba de viaje, lejos. El estar en casa, en familia, el hecho de respirar aire puro del páramo, fortalecerá a todos.

El jardín secreto no tiene secretos extraordinarios. Más bien se trata de los misterios de la vida.

Ideal para preadolescentes que quieran leer otro tipo de historias.


*El libro fue publicado en 1910, antes de que Mahatma Gandhi apareciera en la escena política.

lunes, 25 de julio de 2016

Matilda, de Roald Dahl

Al principio de esta historia, se contraponen dos clases de padres. Los padres que hablan maravillas de sus hijos de una forma desmedida y los padres que no saben valorar a sus hijos, como los Wormwood.

Los Wormwood tienen dos hijos, Michael y Matilda. Como Michael es el elegido para continuar con el dudoso negocio del padre, recibe más atención. En cambio Matilda, poseedora de una inteligencia excepcional, es ignorada y maltratada. La niña, protagonista de esta historia, cambiará su suerte gracias a los libros, a sus poderes y a su maestra. De hecho, en la novela se hace mención a otros libros que generaron gran impacto en la pequeña Matilda y, seguramente, en el propio Dahl.


 
La película de Danny DeVito, de 1996, ha popularizado esta historia y, aunque sus actuaciones y las del resto del elenco estén bien, considero que el libro es superior. Ocurre que en el libro se hace hincapié en desarrollar los personajes mientras que en la película el fuerte está en los poderes que tiene Matilda. Algo que en la novela aparece recién al final. Como Matilda no sabe que tiene poderes, hace travesuras para vengarse del padre.


En el libro, hay unos diálogos brillantes entre padre e hijo sobre cómo cambiar el contador de kilómetros, calcular las ganancias sobre la venta de autos usados que demuestran lo chanta y fanfarrón que es el señor Wormwood.

Es que el señor Wormwood, vendedor de autos usados, le hace honor al dicho que tenemos en Argentina: "A este no le compro un auto usado" para referirnos a una persona de poca credibilidad.

Por otra parte, hay una genial descripción de la directora de la escuela, de  Trunchbull. Una exatleta, lanzadora de martillo, que se debe secar la espuma que larga por la boca. Su peor defecto es su manía por culpar a alguien sin tener ninguna prueba.

En el libro podemos ver una excelente descripción del terror que genera:

"El chico se quedó a un lado. Parecía nervioso. Sabía de sobra que no estaba allí para recibir un premio. Miraba a la directora con ojos cautelosos y se fue alejando de ella poco a poco, con ligeros movimientos de los pies, como lo haría una rata de un perro que estuviera observándola desde el otro extremo de la habitación. El temor y la aprensión habían vuelto su cara, regordeta y blandengue, gris. Llevaba las medias caídas sobre los tobillos".

Hay otras escenas que también muestran lo intimidante que es esta directora. Escenas donde todavía Matilda no conoce sus poderes. Eso resulta más inquietante porque uno no sabe cómo va a sobrevivir a la furia de esa mujer.

Por último, me gustaría dejar un fragmento de la novela en donde Roald Dahl, a través de un diálogo de la señorita Honey y Matilda, demuestra su propia concepción sobre la literatura infantil.

"Me gustó El león, la bruja y el armario- dijo Matilda-. C.S.Lewis es un escritor muy bueno, pero tiene un defecto. En sus libros no hay pasajes cómicos.
-En eso tienes razón- dijo la señorita Honey.
- Tampoco hay pasajes cómicos en los de Tolkien.
-¿Crees que todos los libros para niños deben tener pasajes cómicos?, preguntó la señorita Honey.
-Sí- dijo Matilda-. Los niños no son tan serios como las personas mayores y les gusta reírse."

Si bien Roald Dahl es uno de mis autores preferidos de la literatura infantil, por cómo escribe y por su concepción de la literatura para niños, no estoy de acuerdo con este punto. Creo que es cierto que los niños ríen más que los adultos pero que también pueden disfrutar de obras que no tengan pasajes cómicos. La literatura nos tiene que transportar a distintos mundos y conectar con distintas emociones.

miércoles, 20 de julio de 2016

Salvaje, de Emily Hughes

Salvaje es un libro álbum sobre una niña que un grupo de animales encuentra en un bosque. Los animales se ocupan de cuidarla, de enseñarle a hablar, a comer y a jugar, hasta que un día la niña es descubierta por otros animales: los humanos. Estos animales, los humanos, califican a toda persona que no se comporta acorde a lo esperado, a todo ser carente de cultura, de salvaje. Y como sucede con todo "bicho raro" se lo estudia como a Víctor de Aveyron*. Y no solo eso, se le exige a "la salvaje" que incorpore rápidamente otro modo de vida sin importar sus sentimientos por más humanos que estos sean.

El libro tiene dos planteos interesantes. Los animales no saben cómo llegó la niña y aun así no tienen problema para convivir con ella y aceptarla. No pasa lo mismo con los humanos. Por otra parte, el final de la historia plantea que "no se puede domar algo tan felizmente salvaje". Debo confesar que aunque esta premisa ataque la educabilidad de la niña, algo que no tendría que ponerse en duda, me gustó que la autora haya decidido ese final, que rompe con toda lógica, y que el perro y el gato se sumen.

El libro posee una belleza extraordinaria. Desde las ilustraciones llenas de detalles hasta la calidad del papel producen un libro para querer atesorar.

El libro fue editado por Libros Del Zorro Rojo.

*Ver el caso en película francesa L'enfant sauvage de François Truffaut (1970)- No es una película para niños-.

martes, 19 de julio de 2016

La ovejita que vino a cenar, de Steve Smallman

Mientras un lobo prepara la cena, aparece una ovejita muy tierna que podría convertirse en materia prima para elaborar un rico estofado. 

Este libro cuenta con una estructura clásica para niños pequeños. Hay algunas  frases repetidas y situaciones como "no me puedo comer a la oveja porque está fría y hago algo", "ahora tampoco me la puedo comer porque tiene hambre y hago algo", etc. Al principio todo parece indicar que el conflicto que tiene el lobo para lograr su objetivo está relacionado con las condiciones en las que se encuentra la oveja. De hecho, este cuento podría habernos mostrado una historia en que, con astucia, los débiles les ganan a los fuertes. Tal es el caso de Mi día de suerte ,de Keiko Kasza. Pero no. Aquí gana el deseo de sentirse necesitado, de tener una compañía. Y un poco el remordimiento. El principal obstáculo que enfrenta el protagonista, en realidad, es un conflicto interno.


El lobo, villano de las historias con animales, deja su ferocidad de lado cuando la ovejita le dice "Dobo". El lobo, el derrumbador de casas de los chachitos, el que se quiere comer a Caperucita, es capaz de cuidar a una pequeña oveja aunque huela delicioso. Porque los lobos también tienen sentimientos y los villanos de las historias pueden reivindicarse.

Las ilustraciones son muy actractivas por las expresiones de los personajes y los colores elegidos. 

lunes, 18 de julio de 2016

Hambre de ogro, de Jean Leroy

¿Vieron que cuando a uno le ruge la panza dice algo así como "tengo un hambre feroz"? Bueno, esa sensación es bastante normal. Porque tener un hambre feroz es lo mismo que decir me comería con mucho gusto todo el paquete de galletitas dulces, toda la pizza que sobró de anoche, el kilo de helado yo sola si nadie me saca la cuchara. Pero hay otro tipo de hambre, el hambre de ogro que incluye la torta de la bruja, el estofado de cerdo del lobo y hasta los pequeños lectores.


El libro Hambre de ogro es ideal para los niños que recién comienzan a leer. Antiguamente, los niños aprendían a leer con oraciones como "mi mamá amasa la masa". Frases que no traían ningún tipo de novedad (si la madre tenía ciertas aptitudes culinarias). A diferencia de esto, este libro trae una sorpresa: sentirse amenazado por un ogro cuando dice que va a comerse a sus pequeños lectores. ¿Qué mejor estímulo para que los niños lean?

Así como pienso que este libro es ideal para quien empieza a leer, no estoy segura de que sea un buen libro para narrar porque los niños pasarían a ser oyentes, lo que sería algo desconcertante para el efecto buscado. Creo que no hay nada mejor que ver sus caras cuando dan vuelta la página y se encuentran con esa propuesta: ser alimento de ogro.

Hambre de ogro cuenta con unas simpáticas ilustraciones de Matthieu Maudet. Fue editado por Oceano Travesía.

jueves, 14 de julio de 2016

Adoradores de robots, de Bruno Bazerque


Adoradores de Robots es una novela de ciencia ficción post apocalíptica para niños de 10 años en adelante. Forma parte de un género literario que cuenta con grandes obras que fueron llevadas al cine pero que con el público infantil estaba un poco en deuda. Me refiero a que hay historias de ciencia ficción para niños, pero de este subgénero muy pocas, como la brillante película Wall-E a la que le dedico una reseña en otro post. Por suerte esta novela llena ese espacio. Nos transporta a un mundo de tierras agrietadas, falta de energía, donde los seres humanos estamos ante una situación límite que deja en evidencia lo que somos: seres imperfectos.


El libro de Bruno Bazerque cuenta la historia de Gris y Lili, dos adoradores de robots que se encuentran en un contexto adverso, donde a los robots les echan la culpa del mal que han hecho los humanos. Gris es un ex reparador de máquinas, un hombre solitario, desencantado del mundo, que se encuentra a Lili, una niña muy inteligente, fiel a sus convicciones, que va a iluminar la vida opaca de Gris. Y Toto es un robot muy tierno, dan ganas de tener uno en casa.

La novela tiene tres puntos fuertes. Uno es que te genera todo el tiempo la sensación de querer saber qué pasa. Ya en el final del primer capítulo hay una escena que no te esperás. Recibís un palazo en la cabeza (quienes lo lean me entenderán). Por otra parte, los personajes están muy bien desarrollados. Vale la pena remarcar  la entrañable personalidad del robot. ¡Cómo no adorarlo! Eso es precisamente lo que espero en la ciencia ficción. Quiero leer una ciencia ficción en donde haya una crítica social al estilo Bradbury con Crónicas Marcianas, por las especulaciones científicas y lo que produce en el hombre, no para que haya solamente efectos especiales. El otro punto fuerte de la novela está a cargo del ilustrador, Julio Real. Agradezco que se editen libros tan bien ilustrados y también por el pequeño toque retro en un mundo del futuro que nos hace piantar un lagrimón.

El libro fue editado por Uranito para la colección Mil mundos.

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