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sábado, 10 de diciembre de 2022

Enseñar literatura en la escuela primaria - Segunda parte

Ejemplo de trabajo en 4to grado: textos con animales.

Habíamos leído diversas fábulas y "El superzorro", de Roald Dahl. ¿Por qué? Porque las fábulas buscan dejar una buena enseñanza, en cambio, Roald Dahl siempre juega con los límites. Me parece que comparar textos con distintas perspectivas es interesante. El hecho de elegir como protagonista un zorro y ponerse del lado de él resulta una propuesta magnífica porque el zorro suele ser el antagonista y porque el autor debe describir a los humanos de una forma bastante desagradable para poder lograrlo.

Después elegí la obra "Las aventuras y desventuras de Casiperro del Hambre", de Graciela Montes. Además de ser una novela muy bien escrita, es muy difícil plantear una primera persona en la voz de un perro, aporta algo distinto a las historias sobre animales que habíamos leído. Casiperro no puede hablar con los humanos, pero puede razonar como uno y va creciendo capítulo a capítulo. Casiperro del Hambre (muy buen nombre para un personaje por cierto) nos muestra a través de la visión de un perro, de a poquito, con la dosis justa, lo cruel que pueden ser los humanos con los perros en situación de calle. Esta historia no tiene una enseñanza explícita como una fábula y abre una reflexión mucho más profunda que cualquier moraleja pueda dejar. 

 


 

Todo esto que estoy planteando acá, son puntas para abrir el debate con los estudiantes. En vez de preguntarles cuál es el personaje principal y secundario, hay que llevarlos a este tipo de discusiones.

Los contenidos literarios para trabajar son:

-Característica de las fábulas.

-Los recursos para producir humor de Roald Dahl.

-El zorro como personaje, de villano a superhéroe.

-La descripción de los personajes.

-La organización de los capítulos en las novelas, es decir, por qué algunos autores anticipan con una breve frase al inicio de cada capítulo de qué se va a tratar ese apartado.

-Cómo se construye una escena con mucho suspenso.

"En ese momento sus agudos ojos nocturnos percibieron un brillo detrás de un árbol no muy lejano. La luz de la luna se reflejaba levemente sobre una superficie lustrosa. El señor Zorro se quedó quieto, observando. "¿Qué diablos es eso? Ahora se mueve. Sube y baja...¡Dios mío! ¡Es el cañón de un arma!". Rápido como un látigo, el zorro saltó otra vez al interior de su madriguera y en ese mismo instante el bosque entero pareció estallar a su alrededor.¡Bang, bang! ¡Bang, bang! ¡Bang, bang! 

El humo de la pólvora subió flotando en el aire de la noche. Boggis, Bunce y Bean salieron de atrás de sus árboles y caminaron hacia la madriguera.

-¿Lo atrapamos? -preguntó Bean.

Uno de ellos iluminó el agujero con una linterna. Y allí en la tierra, en el círculo de luz, mitad adentro y mitad afuera, estaban los pobres restos destrozados y machados de sangre... de una cola de zorro. Bean la levantó".

(Fragmento de "El superzorro, de Roald Dahl)

 Hay que plantearle a los niños que no hubiese sido lo mismo si decía algo como que el zorro salió y le disparó en la cola. También los recursos que utiliza para describir una buena escena. Imágenes sensoriales, construcciones comparativas.

-El uso de la primera y tercera persona. Cuándo conviene usar una u otra voz narrativa. Con "El superzorro" tenemos el uso de la tercera y con Casiperro la primera. ¿Por qué Graciela Montes usa la primera y no la tercera? ¿Por qué no funciona la primera en superzorro?.

-La elección de los nombres a los personajes. 

-Escritura de escenas de suspenso o de descripciones.

-Y lo más importante... que el proceso de escritura requiere de tres momentos. La planificación donde pienso qué voy a escribir, la producción cuando pienso cómo voy a contar lo que quiero transmitir y el momento de la revisión. En esta última instancia  no solo voy a prestar atención a si está bien escrito el texto, sino también si transmite la emoción que quiero provocar en el lector, si es verosímil su contenido. Para ello, suelo tomar un escrito de un alumno (previa solicitud y acuerdo para trabajar de forma respetuosa) y copiarlo en el pizarrón y discutir. Lo primero que los alumnos van a buscar son errores de ortografía o falta de puntos y comas. Para evitar ir a ese lugar, si no lo quiero trabajar en ese momento, directamente copio sin esas faltas. Siempre en las situaciones de enseñanza de dictado a la maestra o de revisión hay que elegir qué es lo que se va a trabajar en ese momento, no todo porque es demasiado para una sola instancia. 

Espero que sea de utilidad. 

martes, 25 de febrero de 2020

Los paleolocos, de Rodolfo Otero

Uno de los temas que apasionan tanto a chicos y grandes son los dinosaurios. Creo que lo que nos llama la atención son dos cosas: el tamaño de esas criaturas y el misterio que hay en torno a su forma de vida y extinción. En la novela "Los paleolocos", de Rodolfo Otero, los protagonistas son dos familias que están unidas por el amor a la paleontología. Estas familias nos mostrarán cómo realizan su trabajo de campo en Neuquén, Argentina. 


El trabajo de campo que realizan los paleolocos ya de por sí resulta atractivo. Hay excavaciones, hallazgos, hipótesis. Pero si a eso le sumamos encontrar dinosaurios vivitos y coleando, mucho mejor. "¿Vivos?", preguntaría Susana Giménez. Y si lee la novela de Rodolfo Otero no quedará como la autora de uno de los grandes bloopers de la televisión. Porque, sí, Susana, están vivos. Ocurre que por alguna razón inexplicable, dentro de una cueva hay un especie de portal que te transporta a otra Era histórica. Eso sí, como en Jurassic Park, hay riesgos. Y como siempre los más peligrosos y villanos son los carnívoros, que además de gigantes tienen dientes filosos y un apetito voraz.

Otro de los aspectos que hace interesante a esta novela es la lucha de profesionales y de la comunidad mapuche por preservar el territorio y la cultura del lugar, frente a los intereses inescrupulosos de ciertos políticos. También que los científicos y los niños toman decisiones acertadas ante el descubrimiento. Respetan a esas criaturas, no tratan de hacer negocio con ellas, ni experimentar a toda costa. La ciencia tiene que estar al servicio del conocimiento para enaltecer al ser humano como parte de un ambiente, no para transformarlo en su destructor.

Esta novela de aventuras fue editada por Editorial Estada y forma parte de la colección Azulejos Rojos. Recomendada para lectores avanzados. 

viernes, 31 de enero de 2020

La relación entre los animales y humanos en las obras de Roald Dahl


Roald Dahl es uno de mis autores preferidos. Sus libros conquistan a chicos y grandes. Sus historias suelen tener como protagonistas a niños que viven situaciones difíciles y que logran salir adelante ante la adversidad, como es el caso de “Matilda”, “Las brujas”, “James y el melocotón gigante” y “Charlie y la fábrica de chocolate”. Por otro lado, Roald Dahl tiene historias en las que el vínculo entre humanos y animales es bastante particular, por lo que se evidencia una crítica a nuestra especie. Aquí un posible itinerario de lectura:

Los textos seleccionados a trabajar son:
  • El dedo mágico, de Roald Dahl. (novela corta).
Esta es la historia de una niña que utiliza su poder para vengarse de cazadores de animales.

Modo de lectura: los niños leen por sí mismos.


Preguntas a partir de la lectura: ¿Puede la niña controlar su poder? ¿Cómo describirías a la familia Gregg? ¿En qué persona está narrada la historia? ¿Cómo te diste cuenta? ¿Por qué creés que el autor eligió esa persona? ¿Tomaron conciencia los Gregg? ¿Cómo termina la historia? ¿Qué tipo de final es? ¿Por qué creés que termina así la historia?

Consigna de escritura: Sos periodista y tenés que cubrir los extraños acontecimientos que le ocurrieron a la familia Gregg. Escribí una noticia, no te olvides de escribir todas las partes.

  • El Superzorro, de Roald Dahl (novela corta)

Tres granjeros se dan cuenta de que hay un zorro que les roba comida. Intentarán deshacerse de él. Pero no saben que no están frente a cualquier zorro. Es El Superzorro.

Modo de lectura: la maestra lee en voz alta y se detiene en algunas partes.

Primer momento: La maestra lee: “El Superzorro” hasta el capítulo: “Las terribles palas”.

Segundo momento: La maestra continúa leyendo la obra hasta el capítulo “El supergallinero del granjero Bufón”.

Tercer momento: La maestra continúa leyendo la obra hasta el capítulo “Don Benito y su secreta sidra”.

Cuarto momento: La maestra continúa leyendo hasta el final.
    En cada momento de lectura se deben realizar preguntas, no solo para asegurar la comprensión sino para alentar la anticipación de todos los lectores y para contraponer interpretaciones. 

    Algunas preguntas posibles: ¿Por qué creen que se llamará Superzorro?, ¿y los granjeros por qué se llamarán así? ¿cuál es el conflicto de esta historia?, ¿cómo son los granjeros y los zorros en esta historia?, ¿por qué habrá elegido el autor como personaje un zorro? ¿todos los animales son iguales?, ¿cómo caracteriza a los seres humanos?, ¿quién narra la historia? ¿Por qué invierte la situación entre humanos y animales? 

    Consigna de escritura: Escriban un instructivo para robar una gallina que sea de utilidad para el Superzorro.


  • ¡Qué asco de bichos! El cocodrilo enorme, de Roald Dahl (poesías + cuentos)
"¡Qué asco de bichos!" es una compilación de poemas humorísticos con animales. "El cocodrilo enorme" es un cuento corto sobre un cocodrilo que quiere comerse a unos niños.

Modo de lectura: La maestra modeliza la lectura leyendo el primer poema, luego los alumnos, de a dos o de a tres, practican la lectura de un poema para leer a sus compañeros.



El cerdo


Hubo una vez un cerdo en Inglaterra

que fue el bicho más listo de la Tierra.

Era un tipo genial, todo un portento,

una cabeza llena de talento.

Hacía largas sumas de memoria,

leía gruesos libros sobre Historia.

Sabía muchas cosas...y al final

se planteaba la cuestión fatal.

Por vueltas y más vueltas que le daba

jamás la solución se le alcanzaba.

-¿Qué papel me ha tocado en esta vida?

-era la gran pregunta tan temida-

¿Para qué estoy aquí? ¿Por qué nací?

¿Qué reserva el destino para mí?

Pensaba en estas cosas tan funestas,

pero jamás hallaba las respuestas,

hasta que, en una insomne madrugada,

topó con la respuesta deseada.

Pegó un brinco de rana saltarina,

danzó cuál consumada bailarina…

-¡Eureka! ¡Lo encontré!- La gran cuestión

tiene una contundente solución.

Ya sé lo que me espera: mi destino

¡es verme convertido en buen tocino!

Es el granjero un hombre muy astuto,

pero ya he descubierto que es un bruto.

Ya sé por qué me da tan ricas dietas:

¡es porque está pensando en mis chuletas!,

porque quiere mi piel, mis solomillos,

mi cabeza, mis pies, mis menudillos…

porque piensa picar muy bien mis chichas

para hacer largas ristras de salchichas…

Ya sé lo que me aguarda: el matadero,

la cuchilla de un fiero carnicero,

las ollas de una gorda cocinera,

¡esa es la cruel suerte que me espera!

Así se lamentaba el buen porcino

pensando en su dramático destino.

Y llegó la mañana y el granjero

apareció trayendo su caldero.

-Cerdito, ven aquí, a desayunar,

que tienes que crecer y que engordar.

Y aquel cerdo tan sabio y tan valiente

se echó sobre el granjero de repente.

Al suelo sin remilgos lo tiró

y allí, con sus pezuñas, lo aplastó.

Después olió y hozó, mordió, quebró,

chupó, lamió, sorbió y saboreó…

No cuento más detalles...Del granjero

tan solo quedó el ala del sombrero.

El cerdo se comió hasta la camisa

mascando con fruición, sin darse prisa.

Y cuando terminó, muy satisfecho,

se dijo: “Esto me hará muy buen provecho.

Ha sido un desayuno muy completo,

me siento muy a gusto, estoy repleto.

Yo iba a ser merienda de granjero

pero me lo he comido yo a él primero”.

Para cada poema se puede proponer una consigna de escritura distinta. Por ejemplo, escribir el poema desde la perspectiva del otro personaje.

Por último, hay que plantear un trabajo de comparación de las obras, ¿qué recursos utiliza el autor para producir humor?, ¿cómo son los animales y los humanos?, ¿hay una diferencia entre los niños y los adultos?, ¿qué tienen en común las tres obras?, ¿y de diferente?, ¿qué tipos de conflictos aparecen?, ¿cómo se resuelven?, ¿han leído otras historias de Dahl?, ¿les hace acordar a alguna otra?, ¿a cuál?. ¿por qué?

viernes, 1 de febrero de 2019

Nueve ratas en busca de un cuento, de Verónica Sukaczer

"Ratón de biblioteca" es la expresión que se usa para hacer referencia a una persona que lee o estudia mucho. En este libro: "Nueve ratas en busca de un cuento", de Verónica Sukaczer, unas simpáticas ratitas se encuentran en una biblioteca para comer libros. Literal y metafóricamente. Esto es: comer páginas y leer historias. El problema de las ratas es que llega un nuevo gato a la biblioteca. Para evitar que el gato se coma a las ratas hay dos opciones: huir o establecer el mismo trato que tenían con el gato anterior: si las ratas le narran una buena historia al gato, este no comerá ninguna. ¿Sencillo, no? En una biblioteca hay muchas historias y muy buenas, pero el problema es que el gato bibliotecario ya las conoce todas. Entonces, no quedará otra que producir nuevas.

Este libro puede vincularse con el clásico "Las mil y una noches" y con "Historias a Fernández", de Ema Wolf, en el que narrar buenas historias es cuestión de vida o muerte. En el libro de Ema Wolf la narradora hace una reflexión acerca de la composición de la historia, si puede llegar a aburrir al gato o no entenderse, es decir, piensa en el destinatario, algo que todo escritor debe tener en su cabeza.

En cambio, el libro de Verónica Sukaczer pone atención en otro aspecto de la escritura. Las ratitas mientras escriben aprenden lo que es "la cocina de la escritura", aquellos debates que se hace uno mientras escribe: qué pasa si damos vuelta la oración, la necesidad de la reescritura, etc. Esto es sumamente interesante porque muchos chicos piensan que los escritores escriben de una sus libros. Y se molestan mucho cuando uno les pide que vuelvan a su historia para mejorarla. Frases como "me arruinaste la mañana", "Pero, ¿cuál es la nota?", las he escuchado bastante. También he escuchado resoplar y he visto caras de "qué ganas de molestar, por qué no me ponés la nota y ya". También está el que viene con la hoja a los dos segundos con una modificación minimalista de una palabra y dice "ya está".

Es cierto que no todos van a seguir la carrera de escritor, lo sé. Un alumno me lo dijo: "pero yo no quiero ser escritor". Y está perfecto. El tema pasa por aprender. No todos son así, debo decir que siempre hay un grupo que se toma el trabajo de reescribir por el placer de mejorar su historia. Cuando escuché cosas como "¿acá debo reponer el sujeto?" o "hice uno nuevo" y resulta que ese nuevo no es nuevo, es una reescritura sobre la idea que estaba dando vueltas en su cabeza, me llena de emoción. Y mucho más cuando un alumno o alumna se queda muy contento y satisfecho con el producto terminado y decide leerlo a la clase o mostrarlo a sus padres. Mi desafío es motivar a todos para que lo hagan y vivan esa experiencia.



Volviendo al libro, me parece que está muy bien elaborado el relato, que los personajes tienen identidad y que hay unos toques de humor que lo hacen muy agradable de leer. Creo que es un libro que va muy bien para chicos de 8 o 9 años en adelante, que puede ir combinado con el de Ema Wolf para establecer relaciones en la conversación literaria. Se podría hacer una actividad pidiendo un relato para ese gato o trabajar con ambos gatos (el de Sukaczer y el de Wolf) y escribir sobre cómo sería una charla sobre las historias que les narran.

Otra cosa importante es dialogar acerca de la unión entre el placer de la lectura y la escritura. El que quiere escribir debe leer mucho y el que lee mucho siempre tiene ganas de escribir algo (aunque no quiera dedicarse a la escritura, por supuesto).

El libro fue editado por Norma y las ilustraciones tan expresivas y acordes a la historia son de Cristian Bernardini

viernes, 11 de enero de 2019

Dragones o pajaritos, de Cecilia Pisos

"Dragones o pajaritos", escrito por Cecilia Pisos e ilustrado por Katana, es un libro de poemas para jugar.


Los poemas contienen personajes del subgénero maravilloso, situaciones absurdas y disparatadas. Asimismo, se utilizan diferentes recursos poéticos: comparaciones, rima, imágenes sensoriales, repeticiones. Poemas que han sido rotados para leer de otra manera, algunos "tan tan" y versos con números. Una linda y variada oferta poética que pueden aprovechar los primeros lectores y, por qué no, el que quiera jugar un rato con las palabras y dibujos.

Las ilustraciones de Katana también son lúdicas, por ejemplo, un dragón tiene cuerpo de tetera. Hay detalles para buscar y mirar. También es interesante que la ilustradora no haya utilizado la típica caricatura de pájaros y dragones que estamos acostumbrados a ver. Mostrar otros estilos estéticos es otro aporte para los lectores.

El libro fue editado por SM. Tiene imprenta mayúscula, una letra conocida y amiga para los que recién empiezan a leer solos.

jueves, 8 de febrero de 2018

El zoo de Joaquín, de Pablo Bernasconi

¿De qué se trata "El zoo de Joaquín"? Joaquín quiere ser inventor y se pone manos a la obra. Toma algunos cachivaches y fabrica diez animales para que le hagan compañía. 


En primer lugar, cabe aclarar algunas cosas. Cualquiera puede ser inventor, Homero Simpson lo demuestra en su competencia con Thomas Edison. No son las mejores creaciones, de hecho, la alarma "todo está bien" es irritante. Y hasta Roberto Arlt, un hombre muy inteligente, ha fracasado en su proyecto de hacer medias de caucho. Pero lo cierto es que cualquiera puede crear algo nuevo aunque después aparezca en la lista de los inventos más inútiles de todos los tiempos. Ser creativo es ser humano. 

Por otra parte, es importante tener en cuenta que los niños son muy creativos y muchos sueñan con ser inventores como Joaquín. Por eso, es muy triste cuando se pretende limitar la creatividad de un niño. 

Otra cosa que me parece que vale la pena tener en cuenta, que los chicos lo saben pero que los adultos se olvidan, es que cualquier cosa puede ser un juguete. Por ejemplo, una caja de cartón. Que los avances tecnológicos no nos hagan olvidar de que jugábamos con piedras a la payana.

Hechas estas aclaraciones, debo decir que el libro "El zoo de Joaquín", de Pablo Bernasconi, es un libro muy creativo, que permite desplegar la imaginación de sus lectores. Veamos. Los animales están hechos con objetos o con plantas de uso cotidiano. Por ejemplo, Joaquín crea un hipopótamo con un rallador. Asimismo, la narración tiene rima y juego de palabras, e ideas disparatadas, lo que demuestra su creatividad para contar una historia. Además, las imágenes son sumamente interesantes, fuera de lo común.


¿Qué hicimos con este libro tan lindo? Después de leer el libro, comentarlo, observar los detalles de las imágenes, los niños inventaron su propio animal. A su diseño le sacaron flechas para escribir de qué estaba hecho. También debían escribir y contar su idea, qué habían elegido y por qué. Pienso que quizás la consigna se podría hacer más amplia y habilitar otro tipo de inventos.

A otro niño, al que le leí el libro, se le ocurrió hacer un león con cajas de cartón de distintos tamaños, hilo sisal para la melena y tela para la cola. Algo más convencional. Pero sin dejar de ser una creación. Le gustaba construir cosas con cartón, veía una caja y la guardaba. Hizo espadas de cartón, casas de cartón, escenarios para sus juegos de cartón, teatrillos de cartón, un kiosco de cartón, en fin, con una caja de cartón, una tijera y una cinta de papel estaba feliz. Por eso, recomiendo guardar cajas, pedacitos de cartulina, tapitas, todas esas cosas que se suelen tirar, sirven. Como decían las abuelas "total, para tirar hay tiempo". 

Otra propuesta podría ser colocar objetos en una mesa y que esos objetos inspiren una creación. O pensar en algún problema y tratar de buscar la solución. Como verán, permite hacer muchas cosas.

No me gusta pensar la literatura en términos utilitarios, sin embargo hay libros que, además de la belleza de sus palabras, habilitan otras posibilidades y me parece que está bueno aprovecharlas.

domingo, 10 de diciembre de 2017

Recorrido lector con Roald Dahl (El superzorro, El cocodrilo enorme y ¡qué asco de bichos!)

La propuesta es leer dos libros de Roald Dahl que tratan sobre la relación entre  humanos y animales. En esta pequeña selección hay variedad de géneros literarios.

Por un lado, El superzorro, una novela corta sobre un zorro que roba animales de granja. Cansados de sus pérdidas, tres granjeros deciden matar al zorro. El zorro ideará un plan para proveer a su familia y al resto de los animales subterráneos. ¿Podrá ganarle un zorro viejo a tres granjeros llamados Benito, Buñuelo y Bufón? No quiero prejuzgar, a nadie le gusta hacerlo, pero con esos nombres apostaría por el zorro.



El cododrilo enorme es un cuento sobre un cocodrilo que quiere comerse a un niño rollizo y jugoso porque, claro, los peces no sirven para darse una panzada. El problema es que si los niños lo ven, van a salir corriendo. Entonces, el cocodrilo enorme tiene que idear un plan.

Mientras va en camino a buscar al niño, el cocodrilo canta cosas por el estilo:

"Voy a buscar a un niño
para mi desayuno.
Podrás oír como crujen
sus huesos uno a uno"
 

Lo más importante es que se encuentra con otros animales por el camino que se preocupan por los niños. ¿Podrá cocodrilo enorme comerse uno, dos, tres, cuatro niños? 


Y para finalizar, ¡Qué asco de bichos!, nueve poesías que narran historias sobre animales y seres humanos. Mi preferida es la historia del cerdo que no quiere ser tocino. ¿Serán los cerdos más inteligentes que los seres humanos? Con humor y sin reparos, al estilo Cuentos en verso para niños perversos, cerramos este recorrido.

lunes, 3 de abril de 2017

¿A qué sabe la luna?, de Michael Grejniec

Este libro me lo recomendó una lectora del blog. Está buenísimo, y también que me haya pasado el dato. Así que este post va dedicado a ella. Debo decir que me gustó tanto el libro que se lo recomendé a una amiga que tenía que hacer un regalo. Fue una grata sorpresa enterarme de que a esos niños se lo leen frecuentemente antes de dormir. Qué bueno es acertar con un regalo y mucho más si se trata de un libro.



Hablando de leer antes de dormir, esta historia es ideal para ese momento porque trata sobre la luna. He escuchado, quizás ustedes también, que muchas veces se pensó a la luna poéticamente como un gran queso porque sus cráteres son parecidos a los ojos de un queso gruyere. Si la luna fuera de queso, sabríamos el sabor que tiene. Un sabor rico para todos a los que nos gusta el queso, incluídos ratones. Y si leemos un libro de ciencias nos encontraremos con que algunas partes de la luna se las denomina "mares" y en ese caso si fueran realmente mares, también sería salada. Pero es imposible saber qué gusto tiene porque es una forma de decir. Habría que preguntarle a Neil Amstrong, si realmente puso un pie allí y le dio una probadita. 

La cuestión es que unos animales querían saber a qué sabe la luna, si es dulce o salada pero nadie por su cuenta podía alcanzarla. Entonces, decidieron hacer una torre animal. Si tuvieron éxito o no, no se los voy a decir. Lo importante es la idea de cooperación que aparece y la retahíla (en la mención de los animales). Otra cosa interesante es lo que sucede con el pez.

El libro fue editado por Kalandraka. Claramente, es un libro para soñar. 




domingo, 5 de febrero de 2017

Un lugar cómodo, cómodo, de Didi Grau

Este libro de Didi Grau cuenta la historia de una familia de tatúes que vivía a la intemperie. Como suele ser la estructura de los cuentos infantiles para los primeros lectores, se utiliza en varias oportunidades la ley del tercero. Son tres integrantes de la familia, tres problemas y tres necesidades que se evidencian ante la falta de hogar y tres ejemplos de otros animales que tienen una casa confortable. Sin proponérselo y jugando, el pequeño tatú resuelve el problema de la familia. En realidad, de todas las familias de armadillos, pues este relato viene a contar por qué estos animales viven en una madriguera. 

Algo para resaltar es la elección de los animales. Recuerdo una clase de biología en la que la profesora nos pidió que nombremos seres vivos y lo primero que dijimos fue animales que no tienen que ver con nuestra fauna local, que conocemos porque salen en las películas. Por lo que me parece bueno que haya cuentos que rescaten otro tipo de personajes, que tengan que ver con nuestro propio ambiente.

Las ilustraciones de Elba Rodríguez son muy buenas, el tatú no es un animal fácil de dibujar y mucho menos dejarlo lindo y simpático, y ella lo logra. Otro aspecto que me gustó es la elección de los colores, cómo han sido pintados los dibujos y que ocupen dos páginas. También me resulta muy agradable la edición de Edelvives.

La historia es sencilla y tierna, ideal para primeros lectores


viernes, 30 de septiembre de 2016

Los sueños del sapo, de Javier Villafañe

Los sapos también sueñan, o por lo menos el sapo de esta historia. Y no solo eso, planifica lo que va a soñar, recuerda lo que sueña y lo cuenta.

Aunque no seamos psicólogos como para interpretar sueños, es sabido que a todo el mundo le gusta escucharlos porque de alguna manera uno ingresa al inconsciente de otro, a su expresión de deseo, a una narración por momentos confusa, disparatada o simplemente rara. En este caso, Javier Villafañe cuenta los sueños del sapo con un lenguaje poético que atrae tanto a un auditorio de sapos como a los propios lectores. No hay nada mejor que un sueño muy bien contado.



El sapo sueña que es muchas cosas, y hace unas descripciones muy bellas y profundas sobre lo que significa ponerse en otros zapatos.

Por ejemplo, cuando soñó que era árbol dijo (...)"Creí que caminaba, pero era el otoño llevándome las hojas. Creí que lloraba, pero era la lluvia". (...)

Al contar el sueño, el sapo pone en palabras  y analiza sus deseos, lo que lo lleva a reafirmar su identidad y aceptarla como tal.

El libro es de Javier Villafañe y fue editado por Ediciones Colihue.

viernes, 19 de agosto de 2016

Ratones de casa, de Oli y Natalia Colombo

Mientras una familia duerme, unos ratones muy simpáticos llegan en busca de comida.

Según el dicho, "cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta". En efecto, los ratones de esta historia preparan un festín en la cocina antes de que se despierte el gato. Para eso hace falta un poco de organización y entrenamiento, como muestran las ilustraciones. Claro, cuando aparece el gato con sus maullidos, la claridad y el canto del gallo, los ratones deben dejar la comilona y huir.


Esta es una historia sencilla, contada con rimas y repeticiones de palabras (la palabra final de una estrofa inicia la estrofa siguiente). Miren qué belleza:

"El cielo,
a nadie le engaña,
se abraza a la Tierra
sobre la montaña"

"La montaña,
con hilo muy fino,
subiendo y bajando
dibuja el camino".

El libro fue ilustrado por Natalia Colombo. Sus ilustraciones son encantadoras por sus colores vivos, pero sobre todo porque la artista cuida el detalle en la composición de cada personaje y de los escenarios (por ejemplo, en la ilustración de la tapa uno de los ratones va dormido dentro del auto). También se nota que hay mucho trabajo a mano.

Finalmente, debo decir que las ediciones de Kalandraka me dejan muy conforme por la calidad de papel y encuadernación. Toda la combinación (texto, ilustración y edición) hacen que la obra adquiera mucho valor.

sábado, 13 de agosto de 2016

Las ovejas de Lala, de Silvina Rocha

Lala no puede dormir, entonces, su madre le propone contar ovejas. Lala imagina las ovejas, las cuenta, las multiplica. Ya tiene muchas pero no tiene sueño. Ocurre que las ovejas deben saltar una tranquera para que el método funcione. Pero para algunas saltar de un lado a otro no es fácil, necesitan ayuda. Los problemas se multiplican como las ovejas. Finalmente, la madre de Lala sugiere algo más efectivo: pensar en cosas lindas. Lo lindo aparece aunque con ello no desaparecen las pobres ovejas con sus problemas. ¿Cómo conciliar el sueño?

Esta es una historia sencilla y a la vez muy imaginativa. Se basa en dos métodos para dormir estudiados por científicos en la vida real: contar ovejas (que no funciona) y pensar en algo agradable (que sí sirve). Lo original de esta historia está puesto en la capacidad imaginativa que tiene Lala, capaz de hacer que cobre vuelo algo tan repetitivo y aburrido como contar ovejas. Y por supuesto, el final resulta toda una sorpresa.

La ilustraciones de Eugenia Nobati le aportan mucho al libro, son tiernas y suaves como una oveja. Y si para dormir es agradable y efectivo pensar en algo bello y apacible, qué mejor que los/as niños/as se vayan a dormir con esta historia.

El libro fue editado por ediciones Del Naranjo.

viernes, 29 de julio de 2016

Cuando el elefante camina, de Keiko Kasza

Este libro demuestra los efectos colaterales que genera el caminar de un elefante. Cuando el elefante camina asusta al oso, el oso sale corriendo y asusta al cocodrilo, y así hasta que el susto llega al ratón, y este asusta al elefante. 

Muchos se preguntan si es verdad que los elefantes les temen a los ratones. Porque es de no creer que algo tan pequeñito pueda generar tanto miedo en algo tan grande. En realidad, no es que los elefantes le teman a los ratones, les molesta que correteen entre sus pies y que no los puedan ver.
 

Volviendo al libro... Es una historia sencilla de animales, de las que nos tiene acostumbrados esta autora. Es una historia circular en el sentido de que partimos del elefante y al final volvemos a quien desencadena toda esta historia. 

Las ilustraciones remiten a escenas más allá del texto. Se trata de las actividades que desarrollan los animales antes de asustarse. Por ejemplo, el cocodrilo lee debajo de una sombrilla. O los animales se suben a un árbol ante la presencia del ratón. Ambas son formas de humanizar a los animales. Es muy típico de los seres humanos subirse a una silla o a un árbol ante un peligro. Y es muy gracioso que un elefante se suba a un árbol.

El libro fue publicado por editorial Norma y es ideal para niños pequeños, con poco texto y muchas ilustraciones que favorecen su lectura.

Así es cuando un elefante camina. ¡Cómo será cuando un elefante estornuda!

lunes, 14 de marzo de 2016

Una carta para Lily...¡el unicornio!, de Christian Ponchon

El cartero Víctor tiene una carta para entregar a Lily, el unicornio. Se acerca a la granja con su bicicleta y empieza a preguntarles a los animales dónde está. Tiene que hacer una entrega importante. Imagínense, nunca antes le había entregado una carta a un animal con tales características. Cada animal le da una respuesta acorde a su forma de ser y de hablar y de ella surge una nueva especulación sobre Lily. Debe ser un unicornio muy hermoso, debe oler de maravilla, pensaba el cartero. Y así hasta que finalmente la carta llega a destino y para sorpresa de Víctor no era lo que imaginaba.



Las bellas ilustraciones son de Rébecca Dautremer y el libro ha sido editado por Edelvives. 


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