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domingo, 23 de abril de 2017

Lookit (juego de mesa)


Lookit es un juego de mesa que viene con unos cartones llenos de imágenes, un dado, tarjetas, un reloj de arena y unas fichas. El jugador da vuelta una tarjeta para saber qué es lo que tiene que buscar. Por ejemplo, un teléfono. Tira el dado para saber cuántos. Si no tiene mucha suerte podrían ser cinco. Da vuelta el reloj de arena y empieza a buscar. Si encuentra lo que le corresponde, es decir, cinco teléfonos, ganará una ficha. La dificultad está en que no todos los teléfonos aparecen con la misma forma: pueden ser celulares, teléfonos antiguos de distintos modelos, etc. En general, suele ocurrir que los que esperan su turno encuentren de forma rápida los objetos que tiene que buscar su competidor. Y esto es así porque no tienen la presión del tiempo. El beneficio de este juego: la concentración y memoria visual.


Si el niño recién está aprendiendo a leer y escribir se le puede crear un talonario con menos cantidad de imágenes, y tarjetas con una sola palabra. A modo de que deba leer la tarjeta y encontrar el dibujo que corresponda. También es posible adaptar el juego con vocabulario en otro idioma. Por supuesto que para enseñar a leer y a escribir utilizamos textos. Pero si el niño está interesado en el juego porque lo conoce, se puede buscar la vuelta para que juegue a algo similar.

domingo, 16 de abril de 2017

Conejos en el huerto, de Luis Fernando Marcantoni (juego de mesa)

No sé si el creador de este juego se habrá inspirado en los conejos de pascua. Lo que sí sé es que lo jugué hoy, un domingo de pascuas, y que la pasamos bárbaro.
 
Cada jugador tiene un par de conejos de un mismo color. El objetivo del juego es recolectar hortalizas. ¿Da lo mismo cualquier hortaliza? No, depende de los puntos que te dan por cada verdura (tampoco es lo mismo si todavía quedan en el pilón o si se han acabado).

El juego consta de: tablero para armar en forma de círculo (que representa el huerto), fichas con números que representan las caras de los dados (hasta el número cinco), fichas con hortalizas (remolachas, nabos, papas, brócolis y, por supuesto, zanahorias), cuatro pares de conejos de distinto color, un perro, unos biombos para tapar las fichas que recolecta cada jugador y tarjetas de puntuación con los valores de cada hortaliza.
Los conejos saltan de acuerdo a la suma que da los números en donde se encuentra cada conejo del mismo color (pueden conseguir una, dos o tres fichas por jugada). Si un conejo cae en la casilla del perro, el jugador puede tapar un pilón de hortalizas y nadie podrá recoger de ese tipo hasta que esa situación sea modificada. Como se mencionó con anterioridad, las hortalizas tienen un valor dependiendo de si todavía hay en el pilón o no. Por eso, resulta importante la utilización del perro, pues no conviene que se acabe la pila de hortalizas en las que uno tiene más fichas. En este juego no hay nada librado al azar, es estrategia pura. Nadie sabe quién va a ganar hasta el final.

Además de ser divertido, el juego es muy lindo estéticamente. Las ilustraciones son muy simpáticas y coloridas.

El juego es para 2 a 4 jugadores, a partir de los 8 años de edad. Made in Argentina.  Salió por Ruibal.

Ideal para que los niños hagan cuentas y anticipaciones mentalmente.


lunes, 14 de marzo de 2016

Las cobras de Shanghai

Las cobras de Shangai, también conocido como "palitos chinos", es un juego clásico para jugar de a dos o más jugadores.

Se toma el puñado de cobras y se las arroja a la mesa. Por turno, cada jugador intenta sacar una cobra sin que se mueva el resto. Si lo logra, se lleva la cobra y sigue jugando. Si no, debe dejarla como está y pierde el turno. Como verán, este juego requiere de un pulso de cirujano.



Como todo juego tradicional, tiene variantes. Algunos juegos son simples palitos, otros tienen las formas de las serpientes. También, en algunos casos, cada serpiente tiene un puntaje. Esto es una cuestión importante porque en una versión gana quien tiene más palitos, en la otra, gana quien tiene las mejores serpientes. Por tanto, hay que pensar un poquito más, cuál conviene sacar.





miércoles, 9 de marzo de 2016

Jenga

En casa tuvimos dos tipos de jengas. El clásico de madera sin pintar y otro que tenía maderitas de color (rojo, amarillo y azul) que viene con un dado.  

Se arma un torre con tres barritas de madera por piso. Y se va intercalando, tres barritas ubicadas de forma vertical y tres horizontal y así hasta terminar la torre. Si tiene colores, va una barrita de cada color por piso.

Por turno, cada jugador (deben ser mínimo dos) debe sacar una barrita de madera y colocarla arriba de todo, sin que se caiga la torre. No se puede sacar piezas del piso más alto, sería muy fácil. En la otra versión, el procedimiento es el mismo, pero antes de sacar una pieza, hay que tirar un dado. El dado indica qué trozo de madera corresponde sacar, si de algún color en particular, si del costado o del centro. También vi que hay un jenga con números y dados numéricos. Son variantes, el objetivo es el mismo: que no se caiga la torre.



En la ludoteca jugamos a este juego con los chicos de 4to grado. Les tuve que explicar que uno debía esperar que el jugador terminara de apoyar la barrita, para sacar la pieza correspondiente a su turno. Porque si no ¿quién se hacía responsable si se caía la torre? Es un juego que requiere cierta paciencia, hay que pensar qué pieza conviene sacar y que, por eso, ayuda a hacerse de paciencia.

Los niños sacaban las piezas de abajo para dejar la torre pendiendo de un hilo. Y utilizaban las dos manos. En casa usábamos una sola mano, le da mayor dificultad.

Esta es la forma de jugar al jenga, pero también hay otras. Cuando los niños se cansan de jugar del modo tradicional o simplemente porque les da la gana, utilizan los bloques de madera para construir cosas. Así que hay distintas formas de disfrutar este juego. Escuchar el boooooom de una torre demoliéndose o construir castillos, casas, barcos y puentes.


domingo, 6 de marzo de 2016

Ajedrez

Un tío le regaló a mi hermano un juego de ajedrez. Mi papá nos enseñó a jugar. Después decidimos ir a una escuela a aprender. Y así empezó nuestra historia con el ajedrez.



Lo primero que aprendí es el movimiento de piezas y las reglas y, también con ello, que no es suficiente para saber jugar al ajedrez. Porque ¿cómo gano una partida si tengo solamente un rey y una torre? Eso se debe aprender.

martes, 1 de marzo de 2016

Mancala (juego de mesa)

Un juego abstracto de origen africano, que simboliza la siembra en la tierra, pensado para dos jugadores.

Cuando me mostraron este juego, quedé maravillada. Es un juego de estrategia muy interesante. Está compuesto de un tablero con receptáculos y unas gemas. También pueden utilizarse semillas, piedritas, etc.


A cada jugador le toca los receptáculos de un lado y además cuenta con un depósito vacío para poner las semillas del oponente que vaya capturando. 


Antes de empezar se colocan 4 semillas en cada receptáculo. Los depósitos de los costados (los alargados) quedan vacíos.
El jugador debe tomar las semillas de un hueco suyo, según crea conveniente, e ir "sembrando" semillas en los receptáculos consecutivos en sentido antihorario. Tanto en receptáculos propios como del oponente.

El objetivo del juego es capturar la mayor cantidad de semillas posibles ¿Cómo se captura semillas del oponente? Cuando un jugador siembra su última semilla en un receptáculo de su oponente y allí hay solo una o dos semillas. Si logra hacer esto, debe colocar las semillas en su depósito. 

El juego termina cuando no hay más movimientos para hacer o cuando un jugador se queda sin semillas. Gana quien tiene más semillas.

Hay otras formas de jugar este juego y otro tipo de recipientes.




domingo, 28 de febrero de 2016

Carcassonne (juego de mesa)

Un juego de mesa que pueden jugarlo, en mi opinión, chicos de 8 o 9 años en adelante.

Me invitaron a jugar a este juego y la verdad es que está muy bueno. Básicamente, tiene unas tarjetas con dibujos de partes de castillos, caminos, parques e iglesias. Los jugadores obtienen estas baldosas producto del azar y deben colocarlas de una forma coherente. De esa manera, arman un paisaje para todos, es decir, una especie de tablero de juego.



Asimismo, cada jugador posee piezas con formas de personitas que deberá colocar en caso de que decida que un lugar le va a dar rentabilidad (puntaje). Por ejemplo, si coloco una personita en un camino y ese camino se extiende voy a ganar bastantes puntos con eso. Lo mismo ocurre cuando un castillo está terminado y con la obtención de monasterios. Al final de todo, se sabe quién ganó porque se calculan los puntos de acuerdo a las construcciones acabadas que tiene cada uno, su dominio del espacio.

Es un juego que combina un poco de azar y estrategia, en donde otros jugadores pueden favorecer o perjudicar a otros.

No sé cómo serán las expansiones, por lo visto hay varias.



sábado, 27 de febrero de 2016

Juego de la memoria

Juego de la memoria casero con algunas variantes.

Y al fin pusieron un taller de juego para la escuela primaria y fuimos felices. Claro, porque los niños de primaria también juegan (al igual que los niños que van al jardín) y tienen derecho a jugar. 

Para una clase tenía que armar un juego o juguete con materiales reciclados. Hice un juego de la memoria porque siempre me gustó jugar a eso, tengo buena memoria (Sí, me gusta ganar). Armé unas tarjetas temáticas, con imagenes del espacio. Y le puse un par de tarjetas con flechas para que el jugador que la saque tenga que mezclar nuevamente todas las tarjetas que quedan y hacer más complicado el juego. Salvo que saque las dos flechas y elimine esa tarjeta. Otra variante que le puse al juego tradicional es darle distintos puntajes a las parejas. Por ejemplo, un par de lunas valía 5 y un par de cohetes 10. De esa manera no gana el que tiene más pares sino el que tiene mejores pares. Aunque tener más pares ayuda. Para la caja del juego usé una caja de ravioles que son fáciles de limpiar, forrada con papel y le pegué unas letras de cartulina con el nombre del juego. Un juego super económico para tener a disposición dentro del aula. 

No es que haya inventado la pólvora, en los juegos de memoria online hay este tipo de variantes. Lo interesante de todo esto es que uno con un poco de cartulina y una caja puede hacer un juego y divertirse con eso. También hay sitios de internet que permiten la impresión de plantillas.

Otra opción interesante es que los niños dibujen sus propias tarjetas.

viernes, 26 de febrero de 2016

Jardines de Babilonia (juego de mesa)

Un juego de mesa de tipo abstracto con una estética increíble.

Si bien no es un juego pensado para niños, los chicos de siete en adelante pueden jugarlo sin ningún tipo de inconvenientes.

El juego contiene azulejos con flores (de distintas cantidades y colores) y un azulejo que representa el pozo de agua. También vienen tableros de ofrendas para calcular el puntaje. Fichas de colores para completar el tablero y gemas de agua para regar las flores de los azulejos.

Se colocan los azulejos según la forma que se vaya a jugar (en el manual de instrucciones vienen distintas propuestas). En el centro va ubicado el pozo de agua. 



 Por turnos, los jugadores deben colocar gemas de agua. Se parte del pozo de agua y se hace un recorrido adyacente al pozo, nunca en diagonal. Luego, se puede continuar el recorrido siguiendo la regla, es decir,  que sea adyacente al último movimiento.

Cuando el jugador riega todas las flores del azulejo, se lleva una ficha correspondiente al color de las flores del azulejo que ha completado. Y si el color de la ficha coincide con el color del espacio en el tablero, el puntaje será mayor.  También si logra que coincidan los colores en las líneas de su tablero. Y por supuesto al completar todo el tablero.

Lo bueno de este juego es que uno debe pensar en una estrategia para obtener más puntos pero también para no beneficiar con un movimiento a su contrincante/s. Asimismo, puede que una persona complete todo el tablero y que no gane, porque otro jugador que no llegó a completar el tablero tiene una mejor cosecha en cuanto a los colores.

Es díficil explicar el juego, así que dejo un tutorial que hay en youtube: https://www.youtube.com/watch?v=HrYSX3VLy0I

Uno podría pensar que los chicos no tienden a juegos abstractos, pero no es así. He visto niños jugando a El Molino en la ludoteca, por ejemplo.

Diseño: Gustavo Bazerque
Arte: Luz Lázzaro
Edición: Bakeneko Studio




Serpientes y escaleras

Juego de avance y retroceso.

Este juego me lo enseñaron los alumnos de 4to grado cuando fuimos a la ludoteca (por cierto, es importante que hayan espacios así en las escuelas). Es un juego que requiere de tablero, dados y unas fichas para diferenciar cada jugador. El tablero va de la casilla 1 al 100 (al menos el que jugué yo) y tiene dibujos de serpientes y escaleras. Si caés en el casillero de la escalera, subís. Si caés en la cabeza de la serpiente, bajás. Es así como cualquiera puede ganar a último momento. El objetivo es llegar al final del tablero. Ah, me olvidaba. No sé si esto es así pero los chicos me dijeron que hay que sacar un número exacto para el casillero 100, si no bajás.



Es un juego de origen indio y, por su simbología, podemos decir que hay una idea religiosa o de moralidad en el juego. Según dicen hay casilleros que simbolizan las virtudes y otros los vicios. Una interpretación es que las serpientes representan el vicio y que la escalera representa el ascenso al cielo. Más allá de que la escuela es laica, este juego es un clásico (aunque yo lo haya descubierto muy tarde) y no podemos dejar de jugarlo.

Para finalizar, muchos juegos con este tipo de tablero y números suelen usarse para aprender los números en primer ciclo. No está mal pero no necesariamente hay que plantear en la escuela juegos con fines educativos. También es válido que los chicos jueguen por jugar, es un derecho del niño que la escuela debe garantizar (me salió un versito). Y también los juegos forman parte de la cultura popular a transmitir.



Érase una vez (juego de cartas)

Un juego de cartas para narrar historias fantásticas.

Es un juego para divertirse narrando historias en una reunión de grupo. El juego tiene cartas de historia (personaje, cosa, lugar, aspecto, evento), cartas de interrupción (que sirven para interrumpir al narrador) y cartas de final (marcan el objetivo del juego de cada jugador). El objetivo del juego es que logres contar una historia con las cartas que vas jugando, es decir, que incorpores los elementos que te dan las cartas no de una manera forzada, más bien con naturalidad, y que llegues a desarrollar la historia para que termine en el desenlace que te ha tocado.


Ejemplos de cartas:

Carta de historia (personaje): Dragón
Carta de historia (evento): Discusión
Carta de historia (cosa): Hacha
Carta de historia (aspecto): Miedo
Carta de historia (lugar): Bosque

Carta de final: Y por lo que sé, puede que aún estén bailando en el palacio.

Lo bueno del juego es que le permite a los jugadores ser creativos y jugar muchas veces.

Puede ser un buen juego para jugar con niños de nueve años en adelante. No quiere decir que los niños más pequeños no sepan contar cuentos. Algunas personas se asombrarían de las historias que pueden inventar los más chiquitos. Quizás, en ese caso, no usaría todas las cartas que hay porque algunos elementos son complejos y no sabrían cómo usarlos. Vale decir que está bueno para practicar la narración oral. Algo que se debe hacer en la escuela.

Este juego fue maqueteado por Edge Studio. Sus creadores son: Richard Lambert, Andrew Rilstone y James Wallis. Las ilustraciones son de Omar Rayyan.








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