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lunes, 7 de marzo de 2016

El príncipe ceniciento, de Babette Cole

La versión masculina del cuento clásico.

El príncipe ceniciento no tenía facha para ser príncipe. Y claro, no llegaba al porte del príncipe Carlos. Era bajito, pecoso, delgado y... ¡sucio! Sus hermanos grandulones y peludos siempre se burlaban de él. Mientras ceniciento limpiaba, ellos iban a la disco. Hasta que un día llegó un hada para ayudarlo, pero las cosas no salieron como lo esperado. Terminaron mucho mejor.


Este libro mezcla cosas propias de "la modernidad" con otras de "la edad media". Hay príncipes y princesas y coches modernos y discotecas. Bueno, algo de eso sucede en la actualidad. ¿O no?

El recurso humorístico de esta historia es quitarle solemnidad a los príncipes. Primero, ante la descripción del personaje principal. Con tanta pompa podría bañarse. Segundo, porque el príncipe limpia (cosa que no hacen los príncipes, pues tienen sirvientes). De hecho, cecinicienta se dedicaba a las tareas del hogar antes de convertirse princesa. 

También el humor aparece cuando no funciona el hechizo del hada. Como decía Tusam (padre): "puede fallar"  Y que falle de esa manera, resulta totalmente gracioso.


miércoles, 2 de marzo de 2016

Lo malo de mamá, de Babette Cole

Una mamá atípica.

Esta historia empieza de la siguiente forma: "Lo malo de Mamá son los sombreros que se pone..." Si uno leyera solamente el texto  podría pensar que la madre es un poco rídicula para vestirse. Pero cuando uno ve las ilustraciones entiende que se trata de una bruja.  Por tanto, es un libro donde texto e ilustraciones se complementan. 



La madre se comporta como una madre, prepara la merienda para los amigos y todas las cosas que hacen las madres, pero es un poco peculiar por su condición de bruja y eso le ocasiona problemas con los otros padres. 

Es un libro gracioso, tierno, donde está planteado el miedo a lo diferente. Y como decía Albert Einstein, o al menos a él le adjudican la frase: "es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio". Por suerte, para el final de esta historia, el prejuicio se pudo desintegrar.
 




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