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domingo, 28 de febrero de 2016

El libro de los cerdos, de Anthony Browne

Un libro sobre una familia en problemas.

Esta la historia de la familia De la Cerda. En la introducción, el autor presenta al señor y a sus dos hijos y después de hablar de la bonita casa y coche, menciona a su esposa. Ya desde los inicios la madre está relegada del núcleo familiar. Tal es así que en uno de los dibujos se la ve a ella cargando a toda la familia en su espalda.




La señora hace todo el trabajo del hogar hasta que se harta de esa situación y se va. Este es el conflicto del cuento. Uno podría pensar que es una problemática de otra época. Pero no. Muchas mujeres que trabajan fuera de su casa, al regresar deben hacer las tareas del hogar, es decir, un doble trabajo. Porque todavía hay quienes consideran que la mujer por ser mujer debe ocuparse de esas cosas porque son tareas "femeninas". ¡Qué injusticia!

Me gusta este libro porque pone en cuestión las formas de vincularse y hace que uno piense en lo siguiente: ¿qué es una familia?, ¿cómo se debe organizar una familia? No hay un único tipo de familia, hay muchos. Pero lo que sí podemos pensar, o por lo menos eso creo yo, es que en una familia las cosas se comparten y que todos sus integrantes merecen respeto. Por eso, todos sus miembros deben colaborar con las tareas del hogar. Es la responsabilidad de todos y benefician a todos. ¿No les parece?








viernes, 26 de febrero de 2016

Voces en el parque, de Anthony Browne

Una salida por el parque puede ser contada desde distintas perspectivas.

La historia está narrada por voces, es decir, un personaje cuenta lo que pasó y así sucesivamente. Cada uno lo hace desde su subjetividad y la tipografía de cada voz es diferente. Más allá de las diferencias, que son importantes, cada historia nutre a la otra, lo que hace que el lector tenga un panorama completo de lo que ocurrió. Las distintas visiones están dadas por la edad y por la clase social a la que pertenece el personaje.


La primera voz es ofensiva con los pobres. Dice que se acercó un perro callejero (cuando el perro tenía su dueño en el parque), una niña andrajosa y que se suelen ver tipos espantosos en el parque.  

La segunda voz es de un desocupado al que le levantó el ánimo el paseo.

La tercera voz es del hijo de la señora de la primera voz que estaba contento con su nueva amiga y su perro.

La cuarta voz es la niña, hija del señor que está desocupado, quien pasa un buen rato en el parque pero que se preocupa porque su amigo se ve triste ante el llamado de su mamá.

Antes, ahora menos, las plazas eran espacios igualadores, en el sentido de que iban a pasear personas de distintas clases sociales a un mismo lugar. Y la niñez, cuando está libre de los prejuicios de los adultos, también es así porque los niños juegan con otros niños sin importar su condición social. Desde que se inventó el shopping, los countries y se expulsó a los pobres a las periferias de la ciudad, cada vez está más complicada la integración. Por supuesto, no deberían existir pobres, no me conformo con otra cosa.

Por último, recomiendo detenerse en las ilustraciones. Browne suele incluir algunos detalles para jugar con ellas.

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