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lunes, 29 de febrero de 2016

Cenicienta a la pimienta, de Gabriela Burin

Una versión muy divertida de un clásico: Cenicienta.

En esta historia no hay madrastras ni hermanastras malvadas. Y la protagonista no llama la atención por su belleza, más bien por su torpeza y falta de etiqueta.



La utilización de rimas le da musicalidad a la historia y permite jugar con las palabras. Pero creo que su fuerte humorístico está en la caracterización del personaje principal, atípico para "la realeza". Asimismo, entiendo que las ilustraciones (también realizadas por Gabriela Burin) y los colores elegidos van en este sentido. Son contrarios a la fisonomía que nos acostumbró Disney y a sus colores pasteles. Hay una historia de amor pero no una novela rosa.

Creo que este libro va muy bien para niños de nivel inicial y de primer ciclo. 

Este libro fue editado por Ediciones Del Eclipse.





domingo, 28 de febrero de 2016

Carcassonne (juego de mesa)

Un juego de mesa que pueden jugarlo, en mi opinión, chicos de 8 o 9 años en adelante.

Me invitaron a jugar a este juego y la verdad es que está muy bueno. Básicamente, tiene unas tarjetas con dibujos de partes de castillos, caminos, parques e iglesias. Los jugadores obtienen estas baldosas producto del azar y deben colocarlas de una forma coherente. De esa manera, arman un paisaje para todos, es decir, una especie de tablero de juego.



Asimismo, cada jugador posee piezas con formas de personitas que deberá colocar en caso de que decida que un lugar le va a dar rentabilidad (puntaje). Por ejemplo, si coloco una personita en un camino y ese camino se extiende voy a ganar bastantes puntos con eso. Lo mismo ocurre cuando un castillo está terminado y con la obtención de monasterios. Al final de todo, se sabe quién ganó porque se calculan los puntos de acuerdo a las construcciones acabadas que tiene cada uno, su dominio del espacio.

Es un juego que combina un poco de azar y estrategia, en donde otros jugadores pueden favorecer o perjudicar a otros.

No sé cómo serán las expansiones, por lo visto hay varias.



Niña bonita, de Ana María Machado

Sobre la belleza


Un conejo blanco conoce a una niña de piel morena que es muy bonita, y como el conejo quiere ser como ella y tener una hija como ella, hace todo lo que le sugiere la niña para volverse negrito. Se pinta los pelos con tinta, toma café negro y come uvas negras. Sin embargo, como era de esperar, la lluvia le saca la pintura, el café le produce insomnio y ganas de hacer pipí y comer tantas uvas le dan dolor de barriga y ganas de hacer popó. Finalmente, el conejo entiende cuál es el secreto de la niña bonita para ser negrita: la genética.



Este libro rompe con ciertos parámetros de belleza que tienen algunas culturas como las nuestras, donde lo blanco se utiliza para simbolizar lo puro, lo bello y bueno y lo negro para todo lo contrario. Pero por otro lado, el conejo no se acepta como es, lo que tampoco es bueno. Y la niña bonita engaña al pobre conejo.

Por último, cabe destacar la ilustraciones de Rosana Faría.




El libro de los cerdos, de Anthony Browne

Un libro sobre una familia en problemas.

Esta la historia de la familia De la Cerda. En la introducción, el autor presenta al señor y a sus dos hijos y después de hablar de la bonita casa y coche, menciona a su esposa. Ya desde los inicios la madre está relegada del núcleo familiar. Tal es así que en uno de los dibujos se la ve a ella cargando a toda la familia en su espalda.




La señora hace todo el trabajo del hogar hasta que se harta de esa situación y se va. Este es el conflicto del cuento. Uno podría pensar que es una problemática de otra época. Pero no. Muchas mujeres que trabajan fuera de su casa, al regresar deben hacer las tareas del hogar, es decir, un doble trabajo. Porque todavía hay quienes consideran que la mujer por ser mujer debe ocuparse de esas cosas porque son tareas "femeninas". ¡Qué injusticia!

Me gusta este libro porque pone en cuestión las formas de vincularse y hace que uno piense en lo siguiente: ¿qué es una familia?, ¿cómo se debe organizar una familia? No hay un único tipo de familia, hay muchos. Pero lo que sí podemos pensar, o por lo menos eso creo yo, es que en una familia las cosas se comparten y que todos sus integrantes merecen respeto. Por eso, todos sus miembros deben colaborar con las tareas del hogar. Es la responsabilidad de todos y benefician a todos. ¿No les parece?








sábado, 27 de febrero de 2016

Lo que hay antes de que haya algo, de Liniers

Una forma original de abordar el miedo a la oscuridad.

¿Qué decir de las ilustraciones? Están buenísimas. Y la historia también. Un problema recurrente de los niños pequeños es el miedo a la oscuridad. No creo haber conocido persona que no haya corrido a la habitación de los padres o que al menos se haya tapado toda la cabeza con tal de no ver la oscuridad. También hay niños que se dejan una luz prendida en un pasillo para tener una penumbra. Aunque las sombras también pueden dar miedo. Un perchero puede convertirse en un monstruo de múltiples brazos entre otras cosas que se le ocurran a la cabeza.


Me encantó la expresión: "donde hubo techo ahora no hay nada (...) ahora solo ve un espacio negro... Negro e infinito". También resulta inquietante que aparezcan esos extraños seres y que no digan nada, que estén en silencio. Creo que es una forma original de abordar este tema, tan tratado por la literatura infantil. Y que al tratarse de un sentimiento universal, acerca a todo tipo de lectores.





 

Pototo, 3 veces monstruo de César Bandin Ron

Un concurso de monstruos muy tierno.

Las ilustraciones de Cristian Turdera llaman imediatamente la atención y cuando uno abre el libro se da cuenta de que los dibujos complementan muy bien la historia. Hay tres tipos de monstruos: los feos, los torpes y los glotones. Pototo reúne todas esas características, pero en principio, eso no lo hace el mejor monstruo. Debe concursar en un campeonato de monstruos contra sus oponentes: Tintoreto y Pamplinas (me encanta la selección de nombres para los personajes). Uno podría pensar que en un concurso de monstruos gana quien asusta más, pero no. Se trata de tres pruebas de autocontrol.



¿Por qué me resulta interesante este libro? Primero, porque el monstruo no se introduce para dar miedo porque este no es un cuento de terror. El monstruo es un personaje querible con virtudes además de defectos. Pototo dará mucho miedo y será muy torpe y muy glotón, pero tiene buen corazón, es sensible. Es ver al monstruo desde otra perspectiva, desde su fragilidad. En esta historia sencilla se introduce que no hay una homogeneidad en los personajes. No hay puramente buenos, puramente malos. Hay aspectos que pueden gustar más o menos de los demás. Y se puede ser tranquilamente amigo de un glotón, por qué no.

Segundo, porque está contado de forma original, de cierta forma lúdica.


La casa maldita, de Ricardo Mariño



Es una novela corta que tiene algo de terror, de ciencia ficción y de humor. 

Al principio de la historia, el autor interpela al lector. Se ríe de su decisión como escritor de mandar a un niño junto a su compañera a una casa maldita, en vez de un grupo de hombres fuertes y armados. Luego, va desarrollando la historia con elementos propios del terror: el silencio, la quietud que inquieta y la transformación de lo cotidiano que genera inestabilidad a los personajes. Después aparece una explicación para eso y con ella la ciencia ficción. Todo se trata de viajes en el tiempo



El humor se introduce en algunas partes como en la carta de explicación sobre cómo funciona el viaje en el tiempo. No se recomienda viajar a la época del Imperio Romano porque se vive de guerra en guerra. También cuando los protagonistas deben repetir otra vez 6to grado con una maestra que lanza minúsculas gotas de saliva (si nos habrá pasado alguna vez).

Finalmente, debo decir que la historia es entretenida y que está muy bien narrada. Tiene unas descripciones muy buenas. Por ejemplo, en vez de decir que era un viejo desdentado o al que le faltaban dientes, el autor dice "festejó su chiste con una amplia carcajada a través de la cual fue posible saber que le faltaban dos incisivos, un canino, tres premolares y dos molares, entre ellos una de las llamadas "muelas de juicio".





Juego de la memoria

Juego de la memoria casero con algunas variantes.

Y al fin pusieron un taller de juego para la escuela primaria y fuimos felices. Claro, porque los niños de primaria también juegan (al igual que los niños que van al jardín) y tienen derecho a jugar. 

Para una clase tenía que armar un juego o juguete con materiales reciclados. Hice un juego de la memoria porque siempre me gustó jugar a eso, tengo buena memoria (Sí, me gusta ganar). Armé unas tarjetas temáticas, con imagenes del espacio. Y le puse un par de tarjetas con flechas para que el jugador que la saque tenga que mezclar nuevamente todas las tarjetas que quedan y hacer más complicado el juego. Salvo que saque las dos flechas y elimine esa tarjeta. Otra variante que le puse al juego tradicional es darle distintos puntajes a las parejas. Por ejemplo, un par de lunas valía 5 y un par de cohetes 10. De esa manera no gana el que tiene más pares sino el que tiene mejores pares. Aunque tener más pares ayuda. Para la caja del juego usé una caja de ravioles que son fáciles de limpiar, forrada con papel y le pegué unas letras de cartulina con el nombre del juego. Un juego super económico para tener a disposición dentro del aula. 

No es que haya inventado la pólvora, en los juegos de memoria online hay este tipo de variantes. Lo interesante de todo esto es que uno con un poco de cartulina y una caja puede hacer un juego y divertirse con eso. También hay sitios de internet que permiten la impresión de plantillas.

Otra opción interesante es que los niños dibujen sus propias tarjetas.

Ver llover, de Germán Machado y Fernando De la Iglesia

Un libro de poesías sobre la lluvia, de Calibroscopio.

Habíamos trabajado con alumnos de cuarto grado, en las prácticas, con el tema de las inundaciones. Después de un día agotador, donde la lluvia era motivo de angustia, decidí a modo de finalizar la clase, leer una de las poesías de este libro. 

El libro es super atractivo en cuanto a su estética, las ilustraciones y la composición de colores son excelentes. Las poesías están escritas de diferentes formas, es decir, con variantes en cuanto a los tipos de versos. Algunas tienen rima pero también hay verso libre.



Cuando iba a la escuela primaria, como alumna, generalmente nos daban poesías con métrica y rima y son lindas. Pero también es bueno mostrar variedad de estilos.

La idea de llevar el libro me la dio, de cierta manera, la profesora. Sugirió no desperdiciar el tiempo ante esos cinco minutos que todos están pensando en la salida, esos cinco minutos donde no podés empezar un tema o actividad nueva. Se planteó que hay que aprovechar el tiempo y leerle algo lindo a los chicos. Y además, creo que una poesía es un buen cierre de jornada. Nunca puede fallar.



viernes, 26 de febrero de 2016

Jardines de Babilonia (juego de mesa)

Un juego de mesa de tipo abstracto con una estética increíble.

Si bien no es un juego pensado para niños, los chicos de siete en adelante pueden jugarlo sin ningún tipo de inconvenientes.

El juego contiene azulejos con flores (de distintas cantidades y colores) y un azulejo que representa el pozo de agua. También vienen tableros de ofrendas para calcular el puntaje. Fichas de colores para completar el tablero y gemas de agua para regar las flores de los azulejos.

Se colocan los azulejos según la forma que se vaya a jugar (en el manual de instrucciones vienen distintas propuestas). En el centro va ubicado el pozo de agua. 



 Por turnos, los jugadores deben colocar gemas de agua. Se parte del pozo de agua y se hace un recorrido adyacente al pozo, nunca en diagonal. Luego, se puede continuar el recorrido siguiendo la regla, es decir,  que sea adyacente al último movimiento.

Cuando el jugador riega todas las flores del azulejo, se lleva una ficha correspondiente al color de las flores del azulejo que ha completado. Y si el color de la ficha coincide con el color del espacio en el tablero, el puntaje será mayor.  También si logra que coincidan los colores en las líneas de su tablero. Y por supuesto al completar todo el tablero.

Lo bueno de este juego es que uno debe pensar en una estrategia para obtener más puntos pero también para no beneficiar con un movimiento a su contrincante/s. Asimismo, puede que una persona complete todo el tablero y que no gane, porque otro jugador que no llegó a completar el tablero tiene una mejor cosecha en cuanto a los colores.

Es díficil explicar el juego, así que dejo un tutorial que hay en youtube: https://www.youtube.com/watch?v=HrYSX3VLy0I

Uno podría pensar que los chicos no tienden a juegos abstractos, pero no es así. He visto niños jugando a El Molino en la ludoteca, por ejemplo.

Diseño: Gustavo Bazerque
Arte: Luz Lázzaro
Edición: Bakeneko Studio




Voces en el parque, de Anthony Browne

Una salida por el parque puede ser contada desde distintas perspectivas.

La historia está narrada por voces, es decir, un personaje cuenta lo que pasó y así sucesivamente. Cada uno lo hace desde su subjetividad y la tipografía de cada voz es diferente. Más allá de las diferencias, que son importantes, cada historia nutre a la otra, lo que hace que el lector tenga un panorama completo de lo que ocurrió. Las distintas visiones están dadas por la edad y por la clase social a la que pertenece el personaje.


La primera voz es ofensiva con los pobres. Dice que se acercó un perro callejero (cuando el perro tenía su dueño en el parque), una niña andrajosa y que se suelen ver tipos espantosos en el parque.  

La segunda voz es de un desocupado al que le levantó el ánimo el paseo.

La tercera voz es del hijo de la señora de la primera voz que estaba contento con su nueva amiga y su perro.

La cuarta voz es la niña, hija del señor que está desocupado, quien pasa un buen rato en el parque pero que se preocupa porque su amigo se ve triste ante el llamado de su mamá.

Antes, ahora menos, las plazas eran espacios igualadores, en el sentido de que iban a pasear personas de distintas clases sociales a un mismo lugar. Y la niñez, cuando está libre de los prejuicios de los adultos, también es así porque los niños juegan con otros niños sin importar su condición social. Desde que se inventó el shopping, los countries y se expulsó a los pobres a las periferias de la ciudad, cada vez está más complicada la integración. Por supuesto, no deberían existir pobres, no me conformo con otra cosa.

Por último, recomiendo detenerse en las ilustraciones. Browne suele incluir algunos detalles para jugar con ellas.

El rey de los guanacos, de Bruno Bazerque

Kilemín, un niño diaguita, quiere convertirse en un hombre, y en el camino a la adultez se encuentra con unos extraños viajeros: españoles.

El protagonista es un niño diaguita víctima de las burlas de Ninan, quien lo ha apodado "cabeza de guanaco" por su fisonomía. Kilemín no tiene a su mamá, y eso se le hace difícil a él y a su padre. Sobre todo porque el muchacho ha entrado en la adolescencia, en el camino hacia la adultez. A pesar de sus inseguridades, se enfrenta a un puma y participa de la guerra contra los españoles. Esta novela tiene algunos elementos históricos y geográficos en las descripciones que hacen a la ambientación de la historia, de las costumbres diaguitas y de los paisajes de Salta. También contiene elementos maravillosos o mágicos.



Creo que es un libro interesante para leer en 4to grado (en el Diseño Curricular de CABA se trabaja en profundidad los pueblos originarios en ese año, aunque por la efeméride del 12 de octubre se puede abordar en cualquier grado). Más que nada pienso en 4to grado porque es una novela corta, apta para que los niños la lean solos a partir de los 8 o 9 años. Si bien es una ficción puede servir para generar un clima propicio para trabajar ese pueblo. Por cierto, el pueblo diaguita tiene una historia muy rica en lo que respecta a la dominación inca y luego a la dominación española. Además, la historia de los alzamientos y revueltas es muy importante porque evidencia la resistencia ante la conquista española. Y como plus, iría al museo etnográfico que dedica el primer piso a estos pueblos del norte.

El libro tiene unas cálidas ilustraciones de Verónica Fradkin y ha sido editado por Elevé ediciones juveniles.

Del topito Birolo y de todo lo que pudo haberle caído en la cabeza, de Werner Holzwarth y Wolf Erlbruch

Pobre topito, le cae caca en la cabeza.

Este libro parece la escala de Bristol de las heces de animales y a la vez parece un policial escatológico. Es que Birolo debe averiguar quién le hizo caca en la cabeza y, según la forma y color de cada caca animal, va descartando sospechosos. Lo más gracioso de todo esto es que Birolo hace sus averiguaciones con la evidencia en la cabeza y por eso lo persiguen unas moscas. Finalmente, después de mirar las heces de todos los animales, encuentra al culpable: un perro. Y aprovecha que el perro está dormido para vengarse. Ojo por ojo, diente por diente y caca por caca.



Este cuento es políticamente incorrecto pero súper divertido. Tiene caca y venganza. Y a pesar de eso, es todo un éxito de la literatura infantil. Aceptémoslo, es una buena historia.

Un pez es un pez, de Leo Lionni

Un pececito es amigo de un renacuajo. Cuando el renacuajo crece y sale del agua como un sapo, le cuenta a su amigo lo que vio fuera del agua.

Cuando lo vi, me enamoré de este libro de Leo Lionni. Es una historia sencilla, de amistad. Y lo mejor de toda esta historia es que el pez se imagina lo que le cuenta su amigo desde lo que él conoce. Por eso los pájaros, las vacas y las personas son parecidos a los peces. Esto también es así para los humanos. Todo lo que inventamos parte de algo conocido, como un unicornio surge de la idea de un caballo y un cuerno, etc.



También este libro trata sobre la aceptación de uno mismo. El título dice algo que le dijo el sapo al pez: "Un pez es un pez". Y así es. En lo que se confundió el sapo es en decirle que su salida del agua era "ver el mundo" pues para el pez, el agua es su mundo. Es por eso que el pez decide salir a la superficie, arriesgando su propia vida. Su amigo, el sapo, lo ayuda a regresar. Y gracias a esa experiencia entiende que un pez es un pez y que su mundo es ese.

Serpientes y escaleras

Juego de avance y retroceso.

Este juego me lo enseñaron los alumnos de 4to grado cuando fuimos a la ludoteca (por cierto, es importante que hayan espacios así en las escuelas). Es un juego que requiere de tablero, dados y unas fichas para diferenciar cada jugador. El tablero va de la casilla 1 al 100 (al menos el que jugué yo) y tiene dibujos de serpientes y escaleras. Si caés en el casillero de la escalera, subís. Si caés en la cabeza de la serpiente, bajás. Es así como cualquiera puede ganar a último momento. El objetivo es llegar al final del tablero. Ah, me olvidaba. No sé si esto es así pero los chicos me dijeron que hay que sacar un número exacto para el casillero 100, si no bajás.



Es un juego de origen indio y, por su simbología, podemos decir que hay una idea religiosa o de moralidad en el juego. Según dicen hay casilleros que simbolizan las virtudes y otros los vicios. Una interpretación es que las serpientes representan el vicio y que la escalera representa el ascenso al cielo. Más allá de que la escuela es laica, este juego es un clásico (aunque yo lo haya descubierto muy tarde) y no podemos dejar de jugarlo.

Para finalizar, muchos juegos con este tipo de tablero y números suelen usarse para aprender los números en primer ciclo. No está mal pero no necesariamente hay que plantear en la escuela juegos con fines educativos. También es válido que los chicos jueguen por jugar, es un derecho del niño que la escuela debe garantizar (me salió un versito). Y también los juegos forman parte de la cultura popular a transmitir.



¡Mi familia es de otro mundo!, de Cecilia Blanco

Una nueva mirada sobre los modelos familiares.

En la escuela debemos trabajar la noción de familia. Y algunos alumnos se pueden sentir incómodos cuando los docentes les preguntan cómo está compuesta su familia. ¿Tengo que contar que mis papás están separados? ¿Tengo que contar que vivo con mis abuelos? Y uno piensa que no debería darles vergüenza porque es su familia. Sin embargo, sucede. Muchos niños sienten que su caso es raro, que les van a preguntar cosas que no van a poder responder, que van a surgir muchos: "¿Y por qué?" Esto es así porque los niños no viven en una burbuja y aprenden que en la sociedad todavía hay miradas raras hacia las familias que no son consideradas "típicas".

Por eso, me parece mejor utilizar un libro donde los protagonistas son ficcionales y no son los propios alumnos. Porque al fin y al cabo lo que debemos enseñar no es la familia de Pepito, sino que existen diversidad de familias, en nuestro país y en el mundo. Una cosa es el caso de Lu (la niña ficcionalizada) y otra cosa es debatir sobre el caso del compañerito del banco.



El libro está escrito por Cecilia Blanco y tiene ilustraciones de Chanti (muy expresivas) y ha sido editado por Uranito. Contiene "el mundo" de distintos niños y de sus respectivas familias. La calidad de la edición es impresionante. Me gustó mucho que esté ficcionalizado y que en las ilustraciones hayan hecho el álbum de fotos de cada familia. Creo que es un acierto.

Booktrailer

Érase una vez (juego de cartas)

Un juego de cartas para narrar historias fantásticas.

Es un juego para divertirse narrando historias en una reunión de grupo. El juego tiene cartas de historia (personaje, cosa, lugar, aspecto, evento), cartas de interrupción (que sirven para interrumpir al narrador) y cartas de final (marcan el objetivo del juego de cada jugador). El objetivo del juego es que logres contar una historia con las cartas que vas jugando, es decir, que incorpores los elementos que te dan las cartas no de una manera forzada, más bien con naturalidad, y que llegues a desarrollar la historia para que termine en el desenlace que te ha tocado.


Ejemplos de cartas:

Carta de historia (personaje): Dragón
Carta de historia (evento): Discusión
Carta de historia (cosa): Hacha
Carta de historia (aspecto): Miedo
Carta de historia (lugar): Bosque

Carta de final: Y por lo que sé, puede que aún estén bailando en el palacio.

Lo bueno del juego es que le permite a los jugadores ser creativos y jugar muchas veces.

Puede ser un buen juego para jugar con niños de nueve años en adelante. No quiere decir que los niños más pequeños no sepan contar cuentos. Algunas personas se asombrarían de las historias que pueden inventar los más chiquitos. Quizás, en ese caso, no usaría todas las cartas que hay porque algunos elementos son complejos y no sabrían cómo usarlos. Vale decir que está bueno para practicar la narración oral. Algo que se debe hacer en la escuela.

Este juego fue maqueteado por Edge Studio. Sus creadores son: Richard Lambert, Andrew Rilstone y James Wallis. Las ilustraciones son de Omar Rayyan.








Octubre, un crimen, de Norma Huidobro

Una novela policial de Norma Huidobro, editada por SM.

Una chica va a buscar un vestido para una fiesta de disfraces y encuentra que en el dobladillo hay un pedido de ayuda de varios años atrás. Eso lleva a la protagonista a investigar de qué se trata, a buscar pistas. El móvil de la investigación es saber la verdad porque, como pasaron varios años, puede resultar difícil hacer justicia.

Me encanta el género policial, en todas sus variantes. Cuando se trata de literatura infantil y juvenil, en general, suelen hacerse novelas o cuentos más de misterios sobrenaturales que policiales. No obstante, hay autores que se apegan a los policiales clásicos y eso me gusta. En este libro, estamos ante una novela policial. Y lo interesante es que se trata de un caso antiguo.


También resulta interesante que el lector conozca a algunos personajes a través de la investigación de la protagonista. Por otra parte, están muy bien planteados los escenarios. Asimismo, como en todo policial, quien hace de detective (en este caso una muchacha curiosa) tiene que ir atando cabos y planteándose hipótesis sobre lo que pasó y sobre quién recae la sospecha.


El Hobbit, de J.J.R. Tolkien

Un libro de fantasía con enanos, un dragón y un anillo mágico, entre otras cosas. Nada le falta a esta aventura.

Considero que a este libro pueden leerlo preadolescentes. Es una gran historia del género fantástico con descripciones y personajes que te vuelan la cabeza.

Desde la primera página, J.R.R Tolkien hace una descripción de la casa del hobbit que te permite imaginar cómo son estas criaturas tan particulares y tan familiares.

"En un agujero en el suelo, vivía un hobbit. No un agujero húmedo, sucio, repugnante, con restos de gusanos y olor a fango, ni tampoco un agujero seco, desnudo y arenoso, sin nada en que sentarse o que comer: era un agujero-hobbit, y eso significa comodidad".

Pero la comodidad en que vive Bilbo Bolsón se ve trastocada por la irrupción de un grupo de enanos que lo invitan a una aventura extraordinaria.



Mi parte preferida es cuando Bilbo juega a los acertijos con Gollum. Gollum es un personaje muy bien logrado por sus contradicciones internas. Es tan juguetón como malvado y ambicioso. Claramente los diálogos son muy buenos y la escena de suspenso está bien lograda.

Otra cosa que me gustaría destacar es la incorporación de poesías y canciones dentro del libro. Y por supuesto, la habilidad del autor para crear todo un mundo. También recomiendo ver las películas, pero el libro es otra cosa. Una genialidad.


Ahora no, Fernando, de David McKee

Los padres están tan ocupados que ni se enteran de que a su hijo se lo comió un monstruo.

Un libro para niños y para adultos. Los niños lo van a disfrutar porque les gustan las historias de monstruos (eso sí no creo que les guste ser reemplazados por un monstruo). Y a los grandes les viene bien para reflexionar. Es cierto que no se puede atender todas las demandas de los niños de forma inmediata, que hay veces que tienen que esperar. Pero también es cierto que hay adultos que viven diciendo "ahora no". ¿Por qué? Creo que es por la concepción de la infancia que tienen. Veo muchos padres que no conversan con sus hijos porque creen que como son niños no tienen cosas interesantes para decir. O que porque son niños pueden esperar. Cuántas veces he ido a un negocio de niña y los adultos se colaban porque "total es chica y puede esperar porque no tiene cosas importantes para hacer". Así hay infinidad de cosas que puedo mencionar al respecto. 



En esta historia la madre y el padre de Fernando tienen incorporado tanto el "ahora no", que ni saludan a su hijo. Tienen tan incorporado el "ahora no" o mejor dicho el "no molestes" que le dejan la comida preparada sin compartirla y la televisión prendida para que se entretenga. Y hay tanto autoritarismo en esas dos palabras que hasta el monstruo que se come a Fernando le hace caso a la madre. Tanto que tiene que recordar que es un monstruo y que no debe cumplir sus órdenes.

En fin, una brillante obra para que los adultos digan "ahora sí", ahora te cuento un cuento.


Tutti frutti (especial)

El tutti frutti es un juego que siempre me gustó mucho porque lo jugaba con mi mamá, mi prima y mi hermana los días de lluvia o de mucho aburrimiento. Mi hermana menor quería jugar igual, a pesar de su dificultad para escribir rápido (tenía 7 u 8 años). Además, escribía cosas raras. Recuerdo que en la parte famosos puso Chacoleta Pelegrini, en vez de Carolina Peleritti. Entonces, el juego parece sencillo pero si uno recién empieza a escribir, claramente no lo es. Es por eso que con una compañera de prácticas del profesorado adaptamos un tutti frutti para primer grado.



Armamos grupos de juego. Un integrante del grupo debía escribir y el resto colaborar con palabras. En la siguiente ronda, rotaban. De esa manera todos tuvieron la oportunidad de escribir.

Al sacar una letra de las tarjetas que preparamos, los niños tenían que escribir cinco palabras (cualquiera que sepan con esa letra) y al terminar anunciar que tenían completa la tarjeta (una hojita con 5 renglones para llenar). 

Con T algunos pusieron Tomate, Tomate chery, tota (por torta), por mencionar algunas que recuerde. Todas las dimos por válidas, en estos casos hay cierta flexibilidad con las reglas.

Los niños jugaron con tanto entusiasmo que no se daban cuenta y gritaban las palabras. Y nosotras les decíamos: "no griten, que se va a copiar el otro grupo". Igual, el entusiasmo ganaba. El resultado: pasamos un buen momento con los chicos y ellos pudieron usar lo que habían aprendido.

Es cierto que es un juego competitivo pero a la vez es un juego colaborativo porque los chicos tienen que apoyarse en otros miembros del grupo. Cuando los juegos son un poco competitivos hay que tener cuidado para que no haya problemas como burlas, enojos, etc. La idea es hacer hincapié en la diversión por el hecho de jugar y que a veces se gana y se pierde y no tiene que pasar nada con eso.

Ernest et Célestine (2012)

La amistad entre un oso (Ernest) y una ratoncita (Célestine) que parecía imposible.

En las escuelas concurren niños de distintas nacionalidades e historias y los adultos somos responsables de que los recién llegados se sientan cómodos, incluidos en la escuela. A veces los prejuicios ganan a las familias y también, por qué no decirlo, a los maestros y directivos y se plantean situaciones desagradables. Para evitar estas cosas, creo que los docentes deben prepararse para trabajar con todos sus alumnos. Y no solo eso. También debe haber propuestas en el aula que favorezcan la inclusión, el compañerismo y  que rompan con estos preconceptos.


Voy a recomendar Ernest et Célestine por varias razones. Es una película de animación muy bien realizada, con unos dibujos bellísimos, buenos diálogos, que no se encuentra entre las películas infantiles más vistas o conocidas por no ser parte de las grandes empresas que se dedican a la animación.

Es una comedia dramática que aborda el problema de ese otro diferente, que se siente como una amenaza. Los osos detestan a los ratones, los ratones le temen a los osos. Para evitarse viven separados. Y los adultos alimentan ese miedo con historias a los niños. En ese contexto, se desarrolla una amistad entre una ratoncita y un oso. Los personajes están muy bien construidos, son queribles.

Creo que este tipo de película, además de estar buena para ver por el hecho de ver una buena película, puede servir como disparador para plantear una discusión en el aula

Brindo para que las películas se incorporen en las escuelas no como una pérdida de tiempo o porque faltó el profesor sino porque sabemos que las películas forman parte de la cultura y hay muchos niños que no pueden acceder a este tipo de bienes culturales. Ofrecer cultura es el deber de la escuela.

Directores: Stéphane Aubier, Vincent Patar y Benjamin Renner.
Países:  Francia, Bélgica y Luxemburgo.







El paraguas que hacía llover, de Emilio Saad

Seis fábulas con objetos, animales y personas.

Me gustó mucho la primera historia por los recursos literarios que utiliza el autor. Básicamente un paraguas hace llover, y eso es absurdo. Pero más absurdo es cómo reaccionan las personas ante el hecho de que un paraguas haga llover. Por supuesto, tiene humor. El director de la escuela está un poco ridiculizado por su chapeo de contactos que supuestamente resolverían el misterio. También tiene lindas expresiones que forman imágenes interesantes, y se utiliza un amplio vocabulario, no pomposo, pero rico para los pequeños lectores.



Por otra parte, encuentro interesante la historia "El televisor que quería mirar". Plantea una crítica social sobre mirar todo el tiempo la tele y no salir a deslumbrarnos con el mundo. Un problema de las grandes ciudades, que no están planteadas para que los niños salgan a jugar al aire libre. Y un problema que los adultos no saben resolver.

Editado por Abran Cancha, el libro tiene ilustraciones muy expresivas de Cucho Cuño. Me gustó mucho la estética del libro y la gama de colores elegidos.

Cocorococó, de Didi Grau

Voces de animales se incorporan en este juego y ¡qué lío se armó!

Primer grado. 12 niños que recién se están alfabetizando empiezan a leer cada uno en su banco. Hay un cotorrerío, y no es porque haya cotorras en el libro, pasa que los alumnos leen en voz alta. -GA-LLI-NE-RO, dice gallinero-, exclama con entusiasmo uno que entendió la palabra que leyó. Otra alumna se ríe con esta rima: "Coco, llegó una vaca, co co, que se hacía caca". -Dice caca-, dice la niña y se tapa la boca y sacude las manos. -Seño, este libro es un trabalenguas-, dice otra.


Después de la lectura individual, llega el momento de leer todos juntos. Los alumnos tienen que colaborar y hacer los ruidos de los animales. Pasamos un momento muy lindo, de lectura y juego. Creo que esa es la propuesta de este libro, jugar con las rimas y con las onomatopeyas.

Además tiene ilustraciones de Christian Montenegro, en el mismo tono de juego. Parecen sellos de los que usan los niños en el cuaderno, y está bien planteado el despelote que se arma en el gallinero cuando se incorporan muchos personajes. Es una buena edición de Pequeño editor para primeros lectores. Letras en imprenta, una buena estética. De buena encuadernación, el libro no es pesado para los niños.





Una luna junto a la laguna, de Adela Basch

Una rana, un gato y una paloma, que creían haber aprendido todo, se dan cuenta de que no es así cuando discuten sobre las distintas formas en que se ve la Luna.

Tenía que armar una secuencia didáctica para enseñar fases de la luna para 7mo grado. Si bien algunos creen que es un libro para primer ciclo, y de hecho lo es, considero que es un libro apto para todo público. Me interesó el tema de la concepción sobre el aprendizaje que se plantea en el libro. Nunca terminamos de aprender, hay distintas subjetividades y el conocimiento no es algo acabado que hay que adquirir y punto. Y esa concepción científica es la que me interesa transmitir. También me pareció un buen disparador para las fases de la luna que el punto de discusión entre los personajes sea cómo se ve la luna.

Dicho todo esto, soy de las que piensan que la literatura no tiene que tener un fin educativo aunque haya aprendizaje. Creo que la literatura es para que el niño haga lo que nosotros hacemos con la literatura, disfrutar, hacer volar nuestra imaginación, apreciar palabras, imágenes. Aun así no creo que sea malo utilizar algunos recursos literarios como disparadores para trabajar ciencias porque son aspectos de la vida que se pueden unir.



A mí me surgió utilizar el libro de esta manera, pero no fue el motivo por el que lo adquirí. Lo compré porque me gustó la historia, cómo está narrada. Hay cierta poesía a pesar de que no es un libro de poesías. Por eso lleva muchas ediciones en SM. Además, tiene unas simpáticas ilustraciones de Alberto Pez.






Cerebro de Monstruo, de Fabián Sevilla

Dos cuentos. Frankenstein necesita un nuevo cerebro y Drácula tiene problemas para morder a su víctima.

Adquirí este libro en la feria del libro. Lo compré sin haberlo leído porque estaba apurada, había mucha gente haciendo cola para pagar y me tenía que volver. Pero había algo que me decía que tenía que comprar este libro. Quizás fueron las ilustraciones de Juan Chavetta que me llamaron la atención, la buena edición de Kirikoketa y que el texto sea de Fabián Sevilla. La cuestión es que al subir al colectivo empecé a leerlo y fue un viaje muy placentero, muy risueño. ¡En el 160 en hora pico! Llegué a mi casa y le mostré a mi novio mis adquisiciones de la feria. Y como me había divertido tanto con este libro, le propuse leer los cuentos. Y ahí estaba yo, disfrutándolos otra vez.


Lo que me gustó de este libro es que Fabián Sevilla es como un mago que sabe distintos trucos para hacer humor. Y si parte de la gracia está en la sorpresa, este libro tiene varias sorpresas, mejor dicho distintos recursos humorísticos. Desde situaciones absurdas, como incorporar tomaduras de pelo dentro de una supuesta conversación seria (por ejemplo cuando un vendedor le trata de vender el cerebro de un matemático a Frankenstein con el argumento de que va a poder dividir con coma y puntos suspensivos), hasta imágenes graciosas (Drácula sopando el pancito a algún herido, algo que hacemos con el tuco de los ravioles de los domingos).

Está en imprenta minúscula, puede servir para que los chicos se acostumbren a leer en otro tipo de tipografía. De cualquier manera, siempre está la posibilidad de que lo lea un adulto.


Cosas que pasan, de Isol

 Una historia sobre una niña disconforme e indecisa que se encuentra con un genio de los deseos.

      Me sentí identificada con el personaje y seguramente a muchos también les pasó lo mismo. Me cuesta pedir deseos al momento de apagar las velitas de la torta de cumpleaños, canjear los puntos del banco por un regalo, decidirme al momento de comprar algunas cosas. Así somos los indecisos, tenemos que pensar demasiado por miedo a equivocarnos. Este libro trata un poco de eso y más. También aborda el problema de la disconformidad con uno mismo. Está bien desear cosas porque eso nos moviliza en nuestra vida pero estar siempre disconforme con uno mismo no es bueno. Y, a veces, por querer todo nos quedamos con lo que menos queríamos.


     Lo mejor de este libro con textos e ilustraciones de Isol (por cierto muy lindas ilustraciones) es que no trata de dar un consejo sobre cómo debemos ser. Es una linda historia, contada con frescura y humor, que puede abrir distintas lecturas sobre un sentimiento y comportamiento universal.

El libro fue editado por Fondo de Cultura Económica.



jueves, 25 de febrero de 2016

Confundiendo historias, de Gianni Rodari

El cuento de Caperucita Roja contado de una forma extraña.

Tuve la suerte de que me regalaran para mi cumpleaños este bellísimo libro de Gianni Rodari con ilustraciones de Alessandro Sanna, editado por Kalandraka. Justo en ese momento tenía que pensar en una secuencia didáctica para primeros lectores. Y por supuesto uno de los cuentos a trabajar son los cuentos tradicionales. Los cuentos tradicionales fueron y son contados de generación en generación, por eso es que forman parte de la cultura popular. Este libro, precisamente, trata sobre Caperucita Roja. Un cuento que todos hemos escuchado con algunas pequeñas diferencias según sea la versión que nos haya tocado (Perrault, Grimm). Pero ¿qué pasa cuando quien cuenta el cuento dice cualquier cosa? Gianni Rodari hace de la literatura un juego. Así que esta es una buena invitación a jugar.