Páginas

sábado, 21 de agosto de 2021

Enseñar a través del Zoom, Classroom y Edmodo

En el 2020 tuvimos solo dos semanas de clases de forma presencial. Y todo lo que había preparado para ese año tuvo que ser puesto a revisión. Es que enseñar en la virtualidad requiere repensar las situaciones didácticas. Mi desafío, como el de muchos otros docentes, era enseñar y contener a mis alumnos en un contexto difícil para todos (incluso para mí). A pesar de todas las dificultades, pudimos hacer muchas cosas maravillosas. Lo bueno de ser docente es que es una tarea creativa.

En el programa "Cada cual con su librito", de Celeste Nicolao, junto a otros colegas, cuento algunas experiencias:

 


 Algunas producciones del año pasado:

-Elaboración de audiolibros. La voz del docente tiene que estar presente, leerles es fundamental.

-Con los chicos, a través del dictado a la maestra por Zoom, hicimos un guion para dos programas de radio. Un programa contenía radioteatro y el otro noticias. También crearon la publicidad de productos futuristas. La maestra de música les enseñó a componer las cortinas musicales, jingles y elegir música incidental para la obra.

- Escritura colectiva en formato de comentario de Edmodo.

- Grabación de una obra de teatro por Zoom, usando de fondo la cordillera de los Andes. (Era sobre San Martín).

- Escritura de poemas (utilización de música instrumental como fuente de inspiración), acrósticos, grafigramas. Grabación de poemas leídos por los alumnos (a partir de la selección que ellos hacían de poemas que les daba).

-Recomendaciones de libros.

viernes, 26 de febrero de 2021

La red del miedo, de Carolina Tosi

Me encanta la ciencia ficción y en especial las distopías. ¿Por qué distopías y no utopías? Me gusta que una historia contenga una mirada crítica sobre la sociedad. Pensar en una distopía es plantear qué podría llegar a pasar si seguimos haciendo lo que estamos haciendo, cómo podría reaccionar la sociedad en un contexto determinado. En "La red del miedo", de Carolina Tosi, nos encontramos con un escenario orwelliano. La Tierra tembló y para que los humanos sobrevivan todos se fueron a vivir bajo tierra. Como cada escotilla está alejada de otra, las familias se conectan con otros humanos mediante la red. Toda la socialización secundaria es virtual. ¿Les suena? Bueno, pero esto no es todo. Si bien es cierto que la Tierra sucumbió, eso no quiere decir que no sea posible vivir en la superficie. El gobierno se aprovecha del miedo de sus ciudadanos para mantener a la población aislada y controlada. El famoso divide y reinarás.


 

Esta novela es muy atrapante, se lee a velocidad de la luz. Podemos realizar muchas conexiones con otras obras. Por ejemplo, con "Visiones del futuro", de Darío Levin, una novela en la que se presenta una maquinaria de control social muy amenazante. Y con un cuento de Esteban Valentino que se llama "El hombre que mira", que refiere a la misma temática. También se puede hacer una vinculación con "Adoradores de robots", de Bruno Bazerque, que  toma como escenario un futuro distópico, pero que a diferencia de las otras obras, no hay un poder centralizado, diversos grupos intentan reconstruir la sociedad bajo sus propias premisas.

Asimismo, la lectura de esta novela se puede asociar con la película Wall E (2008) y por qué no al mismísimo Platón y su alegoría de la caverna.

"La red del miedo", de Carolina Tosi, tiene ilustraciones de Pablo Zerda y fue editada por Edebé.


lunes, 25 de enero de 2021

A mover los pies, de Didi Grau

Soy maestra y me encanta regalar libros. Hace un año y pico nació la hija de una gran maestra de música y pensé en que estaba bueno confluir esas dos pasiones: la literatura y la música. Así fue como decidí que este libro podía ser un buen regalo. Sumado a esto, "A mover los pies", de Didi Grau, tiene otra vertiente del arte a considerar: unas magníficas ilustraciones realizadas por Natalia Colombo. 

¿Qué más se puede pedir? El libro tiene un formato amigable para los primerísimos lectores. Se lo puede manipular fácil porque es un cuadrado de 15x15 en cartoné, material ideal, súper resistente.


 

¿Querés más? Te doy más. Bueno, yo no, el libro. La historia tiene rimas, insectos, números e instrumentos musicales. A medida que pasamos las páginas se van sumando nuevos insectos y nuevos instrumentos para formar una gran orquesta. 


Otro aspecto importante que quiero resaltar de este libro es el uso correcto del lenguaje. No porque sean niños pequeños vamos a dejar de usar adjetivos como fornidos, verbos como rasguear. La guitarra se rasguea, entonces usemos esa palabra. Si los niños están aprendiendo a hablar, qué mejor que llamar las cosas como corresponde. Total, las imágenes ayudan a entender.


A la pequeña le gustó mucho su regalo. Y me alegra que así sea. No hay que esperar para introducir a los niños en el mundo de la literatura. Hay que empezar temprano a armar su biblioteca.


Otros libros de esta colección Charitos, editado por Ojoreja/Pehuén son:

Casamiento en la cocina

Rueda ovillo de lana