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domingo, 29 de octubre de 2017

Maruja, de Ema Wolf

Con los chicos de 4to grado leímos Maruja, una novela de Ema Wolf que cuenta la historia de Veremundo un científico de aspecto horripilante, que recibe la visita del fantasma de su tía Maruja. Monstruos, fantasmas. Seguro creerán que se trata de una historia de terror, ¿no?. Pero no, es una novela de risa, carcajadas y risotadas. Lo que es de terror es la familia y el amo de llaves. Tía y sobrino se llevan como la mona. Entre fantasmas se pisan la sábana, tienen una relación espantosa. Pero a veces, muy de vez en cuando, se llevan bien.

Maruja estudió un curso de detectives por cable y tiene una misión: recuperar la cabeza de Basilio. Veremundo, quien no está nada contento con la visita de su tía, pero sí con la resolución del caso, acepta ayudarla. Para Veremundo, trabajar con Maruja es como rascarse una roncha, sacarse una cascarita, reventarse un grano. No se si me entienden o quieren más ejemplos...



En la novela de Ema Wolf abundan recursos humorísticos, descripciones increíbles. Y es tan pero tan buena que cada vez que leía un capítulo los niños pedían: "Uno más, por favor, uno más". O me cruzaban en el pasillo y me preguntaban: "¿Hoy leemos Maruja?" Tanto insistían que les pedí que escribieran una anticipación sobre cómo continuaba la novela. Las ideas fueron muy originales. Algunos la pegaron con sus anticipaciones y lo marcaron frente a sus compañeros, querían demostrar que sabían qué decisión había tomado la autora.

En los momentos culminantes de la novela, un alumno me dice: "Profe, tengo que contarle algo pero no se enoje -Es raro que me tratara de usted- No me pude aguantar y leí lo que quedaba de la novela". 

Y bueno, qué le iba a decir. Es así Ema Wolf, es difícil resistirse a sus escritos.


lunes, 16 de octubre de 2017

El libro salvaje, de Juan Villoro.

La novela de Juan Villoro cuenta la historia de un chico de 13 años que debe ir a pasar unos días a la casa de su tío Tito a partir de la separación de sus padres. Juan, el protagonista, tiene las preocupaciones que tendría cualquier chico ante la desintegración de su familia. Siente miedo, enojo, ganas de proteger a su madre y ganas de sentirse protegido. 

Juan se sumerge en la biblioteca de su tío y se siente atraído por una vecina, tiene su primer enamoramiento, de esos en los que Cupido hace bien su trabajo y logra clavar un flechazo en el momento y lugar justo. Juan parecería ser un chico común. Pero no lo es. Es un lector prínceps. 

¿De qué se trata esto de ser lector prínceps? Se trata de algo maravilloso, que le sucede solo a algunas personas con los libros. Los libros de la biblioteca de su tío tienen vida. Y esa vida depende más de ese tipo de lectores que de su escritor. Eso sí, el lector tiene que ser especial para lograr esa comunicación con los libros.


 La relación entre Juan y su tío y Catalina va a estar atravesada por su conexión con los libros. Los personajes, que Juan Villoro propone, son consistentes y evolucionan a lo largo de la historia. Las descripciones hacen volar la imaginación y, la novela nos permite hacer varias lecturas o análisis.

A todo esto, no conté por qué la novela se llama "El libro salvaje"... Bueno, eso es algo que tendrá que encontrar el protagonista y domarlo. Siempre hay un libro de esos. Como también hay problemas de la vida que hay que poder domar.

El libro salvaje, de Juan Villoro es un libro fantástico en ambos sentidos, que nos cuenta de qué se trata un buen libro, también en ambos sentidos.