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martes, 14 de junio de 2016

El inventor, de Ricardo Mariño

Es una novela disparatada sobre un inventor que tiene como proyecto la fabricación de un rayo super perforador. Para poder llevar adelante su proyecto necesita de un asistente de unos once o doce años. El asistente se llama Ricardo ¿o Leonardo? ¿O Edgardo? Es que al inventor Lajos Schmid siempre se le olvidaba el nombre. Así y todo esta dupla junto a la mascota del inventor, un perro electromecánico, vivirán una aventura que traspasa los límites de la física.
 

Este libro es super recomendable. En primer lugar porque la historia fluye, nunca pierde dinamismo. En segundo lugar, el personaje del inventor está bien logrado a través de descripciones y actitudes que tiene. Sumado a esto, los diálogos son naturales, acordes a la situación. Por último, la novela cuenta con varios recursos humorísticos como la exageración, lo absurdo de una situación, la sorpresa. Por tanto, los niños se van a divertir y mucho.

A modo de ejemplo y para terminar de convencerlos, un fragmento: "Únicamente para los cálculos preliminares había utilizado 1276 cuadernos, 612 carpetas e infinidad de hojas sueltas, además de cientos de cuentas hechas en bordes de diarios, en sus manos, en las paredes, en los muebles y hasta en el piso. En cierta oportunidad solo la rápida reacción electromecánica de Peludo había impedido que el científico, marcador en mano, calculara velocidades atómicas sobre el propio lomo del animal" Creo que es una buena descripción del personaje ¿o no?
El libro fue ilustrado por Marcelo Elizalde y editado por Sigmar en el año 1993. Creo que es adecuado para un lector de 9 años en adelante.


jueves, 9 de junio de 2016

¡Tiemblen dragones!, de Robert Munsch

En los cuentos clásicos de castillos, de príncipes y princesas, la cosa es más o menos así: la princesa se encuentra en problemas, en general, por una mujer malvada y competitiva llamada "madrastra". Un príncipe acude a su rescate y colorín colorado, el cuento ha acabado. En este cuento nada que ver. Veamos.

En primer lugar, el malo de la película es un dragón. El dragón le quema a la princesa el castillo y se lleva como prisionero a su futuro esposo. No se sabe por qué se lo lleva a él y no a ella. Probablemente sea para comerlo y, por alguna razón, el dragón haya preferido al príncipe como bocado. Qué se yo. La cuestión es que la princesa se pone una bolsa de papel (todos los vestidos fueron quemados) y sale a rescatar al príncipe Ronaldo. Esto demuestra su valentía. ¿Quién se animaría a poner un pie en la casa de un dragón?


Finalmente, la princesa utiliza su astucia y rescata a Ronaldo. Y en vez de presenciar una escena de romance y que el final diga: "y se casaron y vivieron felices y comieron perdices", Ronaldo y Elizabeth empiezan a discutir. Ronaldo no quiere ser rescatado por una princesa mal vestida. Frente a esto, cada cual decide seguir por su lado. Y colorín colorado, no se han casado.

Esta parodia de cuentos de hadas es muy interesante porque rompe con algunas concepciones antiguas sobre el rol del género masculino y femenino. También porque hay una discusión de parejas que muestran  incompatibilidades que ponen fin a un proyecto de matrimonio.

Un libro que pueden leer primeros lectores, aunque no está editado en imprenta mayúscula.

Las ilustraciones de Juan Gedovius son simpáticas y modernas. La traducción estuvo a cargo de Pilar Armida.

El libro fue editado por Puerto de Palos en el año 2011.


  

Secreto de familia, de Isol

¿Qué familia no tiene secretos? Todas las familias los tienen. Y no estamos hablando de secretos que pueden ser la trama de una novela que se emite por televisión a las 14 horas. Estamos haciendo mención a secretos más simples y no por eso menos jugosos. Nos referimos a la intimidad de las familias en la cotidianeidad, como es despertarse y preparar el desayuno con los pelos revueltos.

Secretos de familia cuenta, de forma divertida, la intimidad de dos familias: los Espinoza y los Osorio. Todo empieza cuando la protagonista se entera de que su madre es en realidad un puercoespín (en realidad cuando se levanta tiene los pelos parados como un puercoespín). La niña de esta historia piensa que esto solo le pasa a su mamá. Y como siempre sucede, obtiene de respuesta lo mismo de siempre: esto pasa hasta en las mejores familias, m'ija.

 

Isol utiliza la primera persona para narrar esta historia y lo hace muy bien. Es muy difícil componer la voz de una niña. Hay que ser equilibrado para que quede divertido y a la vez no subestime la forma de pensar que tienen los niños.

Los dibujos son muy expresivos y graciosos, complementan muy bien el texto y son imprescindibles para interpretar la historia.

Considero que es un libro adecuado para niños de nivel inicial y primer ciclo del primario. Aunque se puede disfrutar a cualquier edad. ¿Quién no disfruta de una buena historia?

El libro ha sido editado en el año 2003 por Fondo de Cultura Económica.

Otras reseñas sobre libros de Isol: Vida de perros, Tener un patito es útil y Cosas que pasan